Un nuevo caso de abigeato encendió las alarmas entre los ganaderos de Sucre y puso nuevamente sobre la mesa la necesidad de una respuesta especializada para proteger al campo.
El hecho habría ocurrido el domingo 27 de septiembre en la finca Las Malvinas, jurisdicción de San Benito Abad. La información preliminar señala el hurto de más de 50 reses, aunque el propietario estima que la cifra podría acercarse a 70 animales. El número definitivo deberá ser establecido por las autoridades dentro de la investigación.
Según la versión conocida, los animales habrían sido trasladados hasta un embarcadero cercano a Santa Rosa, en inmediaciones de El Roble, para posteriormente ser cargados en camiones.
El sector ganadero pide al Gobierno Nacional y a las autoridades de Sucre una estrategia específica contra este delito, que permita investigar no solamente el robo, sino también las posibles cadenas de transporte, recepción y comercialización del ganado hurtado.
La solicitud incluye la creación de un grupo especializado contra el abigeato, con participación de Policía, Carabineros, Fiscalía, autoridades locales y, cuando corresponda, Fuerza Pública. La propuesta también contempla fortalecer la verificación de hierros y documentos de movilización, establecer canales seguros de denuncia y hacer seguimiento a los corredores rurales considerados críticos.
El llamado adquiere especial relevancia en momentos en que el presidente Abelardo de la Espriella ha reiterado que su Gobierno mantendrá una ofensiva contra las estructuras criminales y que el Estado ejercerá autoridad en el territorio. Para los ganaderos, sin embargo, la seguridad rural necesita llegar de manera efectiva a las fincas y corredores donde se producen estos hechos.
“Setenta reses no son una cifra abstracta: son años de trabajo, inversión y el patrimonio de una familia”, es el mensaje que resume la preocupación del gremio.
Desde la estrategia SAGG —Seguridad y Apoyo al Gremio Ganadero— también se plantea fortalecer la organización de los productores por municipios para compartir alertas e información verificable con las autoridades. Este caso de San Benito Abad vuelve a poner una pregunta sobre la mesa: ¿cómo están saliendo decenas de animales de las zonas rurales sin que sean detectados antes de llegar a los puntos de embarque?
La respuesta, sostienen los ganaderos, debe llegar con investigación, controles y resultados. El campo sucreño reclama seguridad antes de que otra noche de abigeato vuelva a convertir años de trabajo en una pérdida millonaria.

