El 16 marzo del 2020 se cerró el país por la llegada del Covid-19 y comenzó a evidenciarse la incapacidad de nuestros gobernantes con la salud y la educación, se une ahora el deporte, nos quedamos sin Copa América. El virus dejó al descubierto que deportivamente no somos potencia y nuestros dirigentes deportivos carecen de jerarquía en las Confederaciones.
En el 2001 se organizó en Colombia la Copa América de Fútbol, en ese momento atravesaba por una crisis de inseguridad y el narcotráfico estaba permeando la política en todo el país, no asistió Argentina y Brasil no trajo los mejores jugadores.
Pasaron 10 años para que la Conmebol le diera el aval a Colombia para una Copa América de Fútbol con Argentina pero hace algunos días se organizó una reunión de la Conmebol en Chile, donde se fraguo la situación para quitarle la sede a nuestro país.
Recordemos que un 9 de junio del 1974 se anunció que Colombia organizaría la Copa del Mundo de 1986, estando recién elegido el presidente Alfonso López Michelsen, quien no hizo un mayor esfuerzo. Después siendo presidente de Colombia Belisario Betancur un 25 de octubre de 1982, en una intervención televisada anuncio la renuncia de organizar el mundial de fútbol alegando que no soportaba las exigencias o extravagancias de las peticiones de la FIFA y Colombia celebraba el premio Nobel de literatura de Gabriel García Márquez que hacía cuatro días lo había obtenido.
Han pasado 47 años desde que ganamos la sede para el mundial de fútbol, podemos decir que en Colombia siempre se han hecho marchas, manifestaciones de protestas, el país permeado por narcotraficantes, la bonanza marimbera, la guerrilla, el abandono de los campesinos…
Hoy día todas esas diferencias sociales han crecido, hay más hambre, mas desplazamiento, más drogadictos, más inseguridad, deficiencias en salud, educación, desempleo y para colmo todas las reformas perjudicando a la clase media, baja, ¿La culpa es del Covid-19?.



