Con el espíritu navideño en su máxima expresión, el pasado lunes Bocachica vivió una jornada inolvidable llena de alegría y emoción. En un ambiente de unión, la gestora social Liliana Majana, junto a la secretaria de Participación y Desarrollo Social, Ana Milena Jiménez, y la Escuela de Gobierno y Liderazgo, dieron inicio a las tradicionales novenas de aguinaldo, un evento que marcó el comienzo de la temporada navideña en la comunidad.
La celebración, que reunió a más de 500 niños y 100 adultos mayores, se convirtió en una verdadera fiesta de esperanza y fraternidad. Con un total de 600 regalos y mercados entregados por parte de la Alcaldía Distrital de Cartagena, la jornada no solo trajo sonrisas, sino también el calor humano que caracteriza a las festividades de fin de año.
Los niños, llenos de ilusión, disfrutaron de una hermosa lectura de la novena, seguida de un espectáculo musical que animó a grandes y pequeños. En cada rincón de Bocachica, los rostros de los más jóvenes se iluminaron al recibir sus obsequios, mientras los adultos mayores, quienes también formaron parte activa de la festividad, se fueron a casa con mercados que aliviarían sus necesidades y traerían un toque de bienestar a sus celebraciones.
La gestora social Liliana Majana expresó su felicidad y gratitud por la cálida bienvenida que le brindó la comunidad: “Hoy damos inicio oficial a nuestras novenas y estamos muy contentos de llevar un mensaje de fe y esperanza a nuestros niños y niñas. Pero lo más importante es que estamos viviendo la verdadera magia de la Navidad, un espacio para compartir, reflexionar y fortalecer los lazos de amor y solidaridad que nos unen como comunidad”.

Por su parte, Ana Milena Jiménez, secretaria de Desarrollo Social, destacó la energía positiva de Bocachica y la gran participación de la comunidad: “Vivimos un encuentro intergeneracional increíble. Más de 400 niños y más de 120 adultos mayores compartieron juntos, celebrando lo que realmente importa: la conexión entre generaciones y la unión familiar en estas fechas tan especiales”.
El evento no solo fue el inicio de una serie de actividades navideñas, sino también una reafirmación del compromiso de la administración distrital por llevar bienestar y felicidad a cada rincón de Cartagena. Con esta primera novena, el mensaje de amor y esperanza resuena fuerte en Bocachica, recordándonos a todos que la Navidad no es solo un tiempo de regalos materiales, sino un momento para regalar sonrisas, abrazos y gestos de solidaridad que llenan de luz a nuestras comunidades.
La jornada en Bocachica no solo dejó regalos, sino también el regalo más valioso: la certeza de que, cuando nos unimos, podemos hacer magia y transformar vidas.
