De acuerdo con el cronograma estipulado por el Gobierno Nacional en la etapa uno estarán los trabajadores de salud de primera línea y los mayores de 80 años; en la segunda los trabajadores de salud de segunda y tercera línea y la población de 60 a 79; y para la tercera, las personas que tienen de 16 a 59 años y que tienen comorbilidades, al igual que los docentes de primaria y secundaria.
El objetivo en el Plan en la primera fase es reducir la mortalidad y la incidencia de casos graves por el virus, así como proteger a los trabajadores de la salud.
Para la segunda fase, donde se busca «reducir el contagio para generar inmunidad de rebaño», se tendrán dos etapas más. La fase número cuatro, vacunará en su totalidad a los cuidadores institucionales y a la población en ocupaciones y situaciones de riesgo. Y por último, población mayor de 16 años que esté libre de comorbilidades.
El plan puede presentar modificaciones, de acuerdo con la disponibilidad de nueva evidencia, la dinámica epidemiológica en el país y la adquisición de una mayor cantidad de biológicos para la vacunación. Las magnitudes podrán cambiar sustancialmente debido a la mejora en la cobertura de los distintos sistemas de información; ejemplo de ello serán las personas con enfermedades asociadas a cuadros graves y muerte por el virus.
El modelo económico adoptado por el Gobierno le sugiere al país invertir en por lo menos 6 vacunas distintas lo que asegura que se puedan recibir efectivamente un número suficiente de dosis, teniendo en cuenta que no todas las vacunas que componen el portafolio van a ser exitosas.
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El Gobierno ha llegado a acuerdos con Pfizer (Biontech), por 5 millones de vacunas; con AstraZéneca (Oxford), por 5 millones más y Johnson & Johnson, por unas 9 millones de inmunizantes adicionales; y a través del mecanismo Covax se espera adquirir 10 millones de vacunas más.
Ver: PLAN DE VACUNACION

