De la pluma de Mary Goewin (Mary Shelly), mujer feminista e independiente, nacida en Londres (1797), surgió la reconocida y mundialmente famosa novela gótica Frankenstein, hoy considerada la primera novela de ciencia ficción moderna, que sigue siendo enormemente leída y que ha inspirado varias adaptaciones al cine y teatro.
Hija y mujer de filósofos y escritores ingleses reconocidos, creció rodeada de un ambiente políticamente liberal donde los libros y las amenas charlas con personajes ilustres del momento, fueron su alimento cultural desde la niñez. Muerta su madre Mary Wollstonecraft, quien escribió en 1792 “Reivindicación De Los Derechos De La Mujer”, Godwin (padre), dio a su hija una educación que la alentó a seguir sus teorías políticas.
Amante de los viajes, recorrió Europa (1814), junto a su amante Percy Bysshe Selly. Dos años después (1816), ya casados, visitaron en Ginebra (Suiza) a Lord Byron. Durante las charlas, surgió el tema del filósofo del siglo XVIII Erasmus Darwin, que según se decía, había reavivado materia muerta. Existía entonces, la posibilidad de rivalizar con Dios, devolviendole la vida a un cadáver o a distintas partes del cuerpo. Alumbrados por la luz de las fogatas, el grupo de amigos se divertía además, leyendo historias fantasmagóricas.
Lord Byron, propuso una de esas noches, que cada uno de los presentes escribiera su propia historia sobrenatural. Durante un sueño, Mary Shelly concibió la idea de Frankenstein.
Basándose en las imágenes de aquel sueño, comenzó a escribir lo que sería una historia corta, pero con ayuda de Shelley, la amplió convirtiéndola en su primera novela. A principios del verano de 1817, terminó Frankenstein, obra que fue publicada en enero de 1818.
En la introducción de Frankenstein (1831), escribió: «Imaginé este libro bajo los árboles que rodean la casa, o en las desiertas laderas de las montañas cercanas, donde tuvieron lugar mis primeras ideas genuinas y los primeros vuelos de mi imaginación».
William Godwin (padre), le escribe:
“Frankenstein, es el trabajo más maravilloso que se haya escrito en veinte años. Y, más. Afortunadamente para ti, has seguido un curso de lectura y cultivado tu mente de una manera tan admirable que te has convertido en una gran y exitosa autora. ¿Si tú no puedes ser independiente, quien puede serlo?”
El 1 de febrero (1851), en Chester Square, falleció, a los 53 años de edad, de un tumor cerebral. Fue enterrarla en la iglesia St. Peter, en Bournemouth.
En su obra, Víctor Frankenstein es un hombre oriundo de Ginebra (Suiza), que ansía revelar el secreto de la vida, tratando de obtener el don de la inmortalidad.
Con Trozos de cadáveres y de animales, le da vida a un ser de aspecto monstruoso, que resulto reflexivo y de buen corazón que le pide vivir como cualquier mortal. Espantado, Frankenstein rechaza al nuevo ser y se niega a brindarle una compañera de vida. Al verse rechazado, el monstruo vuelca su frustración en odio matando sin compasión a los seres queridos de su creador. Frankenstein se lanza en su persecución, perdiendo la vida en el Círculo Polar Ártico.
Aunque en esta obra se resalta el personaje del monstruo sin nombre, es el lector el que al divulgarla, tiene la tarea de interpretar donde reside la crueldad en la obra concebida por Mary Shelly.

