El material tecnológico, que tendría como destino Puerto Carreño, Vichada, fue descubierto durante un operativo de inspección fluvial en jurisdicción de Orocué, Casanare. Entre los elementos incautados había baterías, antenas, sistemas de posicionamiento y cámaras con estabilizador.
Un nuevo golpe a las redes logísticas de las organizaciones criminales que operan en la Orinoquía colombiana propinó la Armada Nacional tras incautar más de 36 componentes destinados a sistemas de aeronaves no tripuladas (drones), durante un procedimiento de control fluvial sobre el río Meta.
La operación se desarrolló a la altura del municipio de Orocué, Casanare, donde unidades del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 51 y del Remolcador Fluvial ARC CT Rigoberto Giraldo interceptaron una embarcación que navegaba por este importante corredor fluvial.
Durante la inspección, los uniformados encontraron varias cajas que contenían equipos y accesorios tecnológicos para drones. El cargamento incluía bancos de carga inteligentes, baterías, módulos de antena, sistemas de posicionamiento, componentes eléctricos y cámaras con estabilizador, entre otros elementos.
De acuerdo con la información oficial, el material tendría como destino el municipio de Puerto Carreño, Vichada. Sin embargo, sus responsables no presentaron la documentación necesaria para acreditar la legalidad de su transporte, razón por la cual los elementos fueron incautados y puestos a disposición de las autoridades competentes.
El procedimiento hace parte de las operaciones de vigilancia, control e interdicción fluvial que adelanta la Armada Nacional para contrarrestar las capacidades logísticas de las organizaciones criminales en la Orinoquía.
La incautación cobra relevancia en un contexto en el que los drones representan una herramienta tecnológica que puede ser utilizada tanto para actividades legales como para labores de vigilancia, reconocimiento y, en escenarios criminales, acciones contra la Fuerza Pública y la población civil.



