Le robaron $300 millones tras vender un inmueble. A la víctima la habrían asfixiado. Capturados un supuesto cabecilla y una joven de 21 años.
En un golpe certero contra el crimen organizado, la Policía Nacional capturó a dos personas señaladas de participar en el homicidio de Ramón Elías Ortiz Gutiérrez, un ciudadano de 71 años que fue hallado sin vida el 4 de septiembre de 2024 en su vivienda del municipio de Samaná, Caldas.
De acuerdo con las autoridades, el móvil del crimen habría sido el robo de más de 300 millones de pesos en efectivo, producto de la venta reciente de un inmueble. Además, los delincuentes se habrían llevado objetos de valor como un reloj y anillos, avaluados en más de 20 millones de pesos.
Según el reporte de la Fiscalía General de la Nación, la víctima fue amordazada y asfixiada mecánicamente durante el violento asalto. El hecho no solo generó conmoción en Samaná, sino que activó una rápida respuesta interinstitucional que permitió identificar a los presuntos responsables.
Las capturas se realizaron de forma simultánea en dos regiones del país: una en Bogotá, y otra en el corregimiento La Pradera, en Victoria (Caldas). Los detenidos fueron identificados como Pedro Julio Triana, de 51 años, y Nicol Geraldine Duarte, de 21. Según las investigaciones, ambos harían parte de una estructura criminal con base en la capital del país, especializada en hurtos a residencias mediante violencia y engaño.
“El hombre capturado en Bogotá sería el líder del grupo delincuencial y habría coordinado la logística y transporte hasta la residencia del señor Ortiz. La joven detenida en Victoria sería quien llevó los elementos con los que fue inmovilizada la víctima”, indicaron fuentes oficiales.
La pareja habría llegado desde Bogotá en una camioneta y un automóvil, tras lo cual realizaron labores de vigilancia para estudiar los movimientos de su víctima. Posteriormente, ingresaron de forma ilegal a la vivienda, donde amarraron y golpearon al profesor pensionado para apoderarse del millonario botín.
Los procesados fueron presentados ante un juez de control de garantías, donde una fiscal de la Seccional Caldas les imputó los delitos de homicidio agravado y hurto calificado agravado. Ninguno aceptó los cargos. Sin embargo, el juez ordenó su reclusión en centro carcelario mientras avanzan las investigaciones.
Este caso se convierte en un hito en la lucha contra las estructuras criminales itinerantes que operan entre ciudades y zonas rurales, aprovechándose de víctimas indefensas y del desconocimiento de las comunidades.
Las autoridades advirtieron que las indagaciones continúan para establecer si hay más implicados en este hecho que hoy enluta a una familia caldense y deja una profunda herida en la tranquilidad del municipio de Samaná.
“No era solo un profesor retirado, era un hombre respetado, solidario y querido. Lo que le hicieron es atroz y no puede quedar impune”, expresó un vecino del sector.



