Con el inicio de la temporada de lluvias, Aguas de Cartagena lanzó un llamado urgente a la ciudadanía para proteger la infraestructura del alcantarillado sanitario y evitar las obstrucciones que afectan el funcionamiento del sistema.
La empresa reitera la importancia de no arrojar residuos sólidos, grasas ni desechos no biodegradables por los drenajes domésticos, ya que estas prácticas generan reboses, malos olores e insalubridad, impactando directamente la calidad de vida de los cartageneros.
Aguas de Cartagena insiste en que el cuidado del alcantarillado comienza en casa. Desechar por los lavaplatos o sanitarios elementos como grasas, restos de comida, cabellos, pañitos húmedos, toallas higiénicas, trapos o plásticos, termina por saturar las redes internas y colectores principales, generando taponamientos y daños en el sistema. “El alcantarillado sanitario está diseñado exclusivamente para transportar aguas residuales domésticas, no desechos sólidos ni aguas lluvias”, recuerda la compañía.
Durante las lluvias, la empresa también advierte sobre el riesgo de manipular o robar las tapas de las cámaras de inspección (manjoles), una práctica que pone en peligro tanto a peatones como a conductores y que puede causar graves taponamientos.
Abrir las tapas para acelerar el drenaje de las aguas lluvias, aunque parezca una medida temporal, agrava el problema, pues el flujo arrastra piedras, arena, plásticos, llantas y otros objetos que terminan bloqueando los colectores y tuberías principales.
El sistema de alcantarillado sanitario de Cartagena transporta cerca de 300.000 m³ de aguas residuales cada día, las cuales deben circular libremente para garantizar su adecuado tratamiento y disposición. Actualmente, la infraestructura de Aguas de Cartagena cuenta con:
- 1.149 kilómetros de tuberías (entre colectores, redes primarias y secundarias, impulsiones y emisarios).
- 24 estaciones de bombeo y 12 estaciones elevadoras.
- 17.446 cámaras de inspección en operación activa.
En lo corrido del año, Aguas de Cartagena ha atendido cerca de 8.000 obstrucciones en distintos barrios, especialmente en la Zona Suroriental, Suroccidental, Centro, Paseo Bolívar y La Boquilla. Estas cifras reflejan la urgencia de promover una cultura de cuidado ciudadano que permita mantener el sistema en óptimo estado y prevenir emergencias sanitarias.



