La Unidad Administrativa Especial de Aeronáutica Civil confirmó este sábado 10 de enero la ocurrencia de un accidente aéreo en el sector comprendido entre los municipios de Paipa y Duitama, en el departamento de Boyacá, en el que perdió la vida el cantautor colombiano Yeison Jiménez, una de las figuras más influyentes y queridas del género en el país.
La aeronave, con matrícula N325FA y de propiedad del artista, cubría un plan de vuelo con destino a Medellín cuando se produjo el siniestro. En el trágico hecho fallecieron seis personas: Jeison Jiménez, tres integrantes de su equipo de trabajo, así como el piloto y el copiloto.

El accidente fue detectado tras la activación de la señal de localización de emergencia (ELT), lo que permitió establecer la ubicación aproximada del evento. De inmediato, el Centro de Coordinación de Búsqueda y Rescate (SAR) de la Aeronáutica Civil en Bogotá activó los protocolos correspondientes y coordinó acciones con las autoridades y organismos de emergencia en la zona.
La Dirección Técnica de Investigación de Accidentes informó que se inició el protocolo de investigación para establecer las causas del siniestro, mientras el país asimila la partida de un artista que marcó una época y transformó la música popular colombiana.
Yeison Jiménez se encontraba en uno de los momentos más altos de su carrera. Para este año tenía programado un concierto histórico el próximo 28 de marzo en el Estadio El Campín de Bogotá, escenario que ya había conquistado en 2025 al convertirse en el primer artista de su género en llenarlo, logrando un sold out ante más de 40.000 asistentes. Ese logro lo consolidó como un referente indiscutible de la música popular contemporánea.
En los primeros días de enero, el cantautor hacía parte de la nómina artística del Festival de la Perla en Duitama, entre el 9 y el 12 de enero, y había participado recientemente en eventos de la tradicional Feria de Manizales, llevando su voz y su historia a miles de seguidores.
Nacido en Manzanares, Caldas, fue ejemplo de perseverancia. Antes del reconocimiento nacional, trabajó durante seis años en la central de abastos de Bogotá, forjando desde la humildad una carrera que más tarde conectaría con millones de colombianos. Sus letras, cargadas de desamor, lucha y esperanza, narraron la vida de quienes se vieron reflejados en su historia.
En el plano personal, el artista llevaba 12 años con su pareja y deja tres hijos, quienes hoy, junto a sus familiares, amigos y seguidores, enfrentan una pérdida irreparable.
La partida de Yeison Jiménez no solo deja un vacío en los escenarios, sino también en el corazón de un país que lo vio crecer, caer y triunfar. Su voz, su legado y su historia permanecerán vivos en la memoria colectiva y en cada canción que seguirá sonando como testimonio de una vida construida a pulso y convertida en música.


