En desarrollo de operaciones sostenidas contra el crimen organizado transnacional, la Armada de Colombia asestó un nuevo y contundente golpe a las estructuras del narcotráfico al interceptar tres embarcaciones que transportaban 1.639 kilogramos de estupefacientes en aguas del Pacífico centro.
- Primera operación: 431 kilogramos de marihuana incautados
La acción inicial se registró a 75 millas náuticas del Distrito Especial de Buenaventura, tras información suministrada por Inteligencia Naval que alertó sobre una motonave con comportamiento sospechoso.
Una Unidad de Reacción Rápida fue desplegada de inmediato hacia el área señalada, logrando la interdicción de la embarcación tripulada por un ciudadano panameño y un colombiano. Durante la inspección se hallaron 431,2 kilogramos de marihuana, 100 galones de combustible y equipos de comunicación.
- Segunda operación: persecución y 569 kilogramos de cocaína incautados
En una operación posterior, un buque de la Fuerza Naval del Pacífico detectó otra embarcación a cinco millas náuticas de su posición. Al advertir la presencia de la autoridad marítima, los dos tripulantes colombianos emprendieron la huida realizando maniobras evasivas.
Gracias a la reacción oportuna y a la capacidad operativa de las unidades navales, la motonave fue interceptada. A bordo se encontraron 569,4 kilogramos de clorhidrato de cocaína y equipos de comunicación.
- Tercera operación: más de 638 kilogramos adicionales incautados
Finalmente, con apoyo de información de inteligencia, una unidad de la Estación de Guardacostas de Buenaventura interceptó una tercera embarcación a 45 millas náuticas del principal puerto del Pacífico colombiano.
En esta acción fueron capturados dos ciudadanos panameños y un colombiano. Durante la inspección se incautaron 628,7 kilogramos de clorhidrato de cocaína, 10 kilogramos de marihuana y equipos de comunicación.

- Impacto operacional
Los siete capturados, las embarcaciones y el material incautado fueron trasladados a la Estación de Guardacostas de Buenaventura, donde se realizaron las pruebas correspondientes y se pusieron a disposición de las autoridades competentes para su judicialización.
Con estos resultados, la Armada evitó que más de 60 millones de dólares ingresaran a las finanzas de organizaciones narcotraficantes y frustró la comercialización de más de tres millones de dosis en mercados internacionales.



