La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la destitución de Vladimir Padrino López, quien se mantuvo durante más de una década al frente del Ministerio de Defensa. La decisión se produce apenas dos meses después de la captura de Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense en Caracas, hecho que precipitó una reconfiguración del poder político y militar en el país.
El relevo ocurre en un contexto en el que las Fuerzas Armadas, consideradas el principal sostén del chavismo, han reiterado su respaldo absoluto a Rodríguez en ausencia del líder histórico. En un mensaje difundido en Telegram, la mandataria interina agradeció a Padrino López “su entrega y lealtad a la patria”, destacando su papel como figura clave en la defensa del país durante los últimos años.
Sin precisar las funciones que asumirá en adelante el general, Rodríguez subrayó que el ahora exministro continuará sirviendo “con el mismo compromiso y honor” en las responsabilidades que le sean asignadas, en una transición que busca proyectar continuidad dentro del alto mando.
Padrino López, de 62 años, ocupaba la cartera de Defensa desde octubre de 2014, cuando fue designado en medio de una ola de protestas antigubernamentales que marcaron el inicio del primer mandato de Maduro. Durante su gestión, se consolidó como uno de los principales enlaces entre el poder político y la cúpula militar, en un sistema donde las Fuerzas Armadas no solo ejercen funciones de seguridad, sino que también administran sectores estratégicos como la minería, el petróleo, la distribución de alimentos y el control aduanero, en medio de persistentes denuncias de corrupción y abusos.
- Nuevo ministro de Defensa
El cargo será asumido por el general Gustavo González López, quien hasta ahora se desempeñaba como comandante de la Guardia de Honor Presidencial y jefe de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).
González López cuenta con una amplia trayectoria dentro del aparato de seguridad del Estado. Fue director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en dos períodos (2014–2018 y 2019–2024), además de ocupar cargos como ministro de Interior y Justicia y comandante de la Milicia Nacional Bolivariana.
Su designación no está exenta de controversia: ha sido sancionado por Estados Unidos y enfrenta múltiples señalamientos por presuntas violaciones de derechos humanos, incluyendo denuncias de torturas y tratos crueles formuladas por familiares de presos políticos durante su gestión en los organismos de inteligencia.
- Reconfiguración del gabinete
Desde que asumió la presidencia encargada el pasado 5 de enero, Rodríguez ha impulsado una serie de cambios en el gabinete, en línea con una estrategia de reordenamiento interno tras la salida de Maduro. Entre las decisiones más relevantes figuran nuevos nombramientos en áreas clave como hidrocarburos e industria, así como movimientos orientados a redefinir la relación con Washington.
En ese marco, la mandataria ha promovido un acercamiento con la administración de Donald Trump, al tiempo que ha recibido en Caracas a altos funcionarios estadounidenses, en un giro pragmático dentro de un escenario geopolítico altamente volátil.
