Una deuda superior a los 3.000 millones de pesos y la detección de conexiones ilegales de transformadores llevaron a la empresa Afinia a tomar una decisión de alto impacto: suspender el servicio de energía al operador del acueducto Acuacor, encargado del suministro de agua potable en los municipios de Clemencia y Santa Catalina, en el norte del departamento de Bolívar.
La medida, ejecutada en horas de la tarde, se produjo tras varios meses de requerimientos formales, reuniones técnicas y gestiones administrativas que, según la compañía, no lograron que el operador normalizara sus obligaciones financieras ni técnicas.
De acuerdo con la información entregada por Afinia, la suspensión del servicio no solo responde al incumplimiento en el pago de una deuda que supera los $3.000 millones, sino también a la identificación de conexiones ilegales de transformadores de distribución, una práctica que representa riesgos para la seguridad eléctrica y pone en peligro la continuidad del servicio en la región.
La compañía aseguró que estas irregularidades constituyen una falta grave a las normas técnicas y regulatorias, lo que obligó a tomar una decisión que califican como necesaria para proteger la infraestructura eléctrica y garantizar la legalidad del servicio.
- Municipios en alerta ante posibles afectaciones
La desconexión fue notificada previamente a los alcaldes de Clemencia y Santa Catalina, quienes fueron informados de la medida y convocados a una reunión que se realizará la próxima semana con la participación de la Procuraduría General de la Nación, la Contraloría General y la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, en busca de soluciones estructurales que permitan resolver la crisis.
El impacto potencial de esta medida genera preocupación en las autoridades locales y en la población, dado que el operador afectado es responsable del suministro de agua potable, un servicio esencial para miles de habitantes.
Uno de los momentos más críticos se registró durante la ejecución de la suspensión, cuando el personal técnico encargado de realizar las labores fue retenido en la zona, una situación que, según Afinia, puso en riesgo la integridad de la cuadrilla y evidenció el nivel de tensión generado por la medida. Ante estos hechos, la empresa hizo un llamado urgente a las autoridades para garantizar la seguridad del personal en terreno y permitir el desarrollo de las labores técnicas sin interferencias.
Afinia reiteró su disposición al diálogo con las autoridades municipales y los organismos de control para construir soluciones conjuntas que permitan restablecer el servicio bajo condiciones legales y sostenibles. Sin embargo, el episodio deja al descubierto una problemática de fondo que combina deudas millonarias, irregularidades técnicas y tensiones institucionales, en un contexto donde los servicios públicos son vitales para la estabilidad social y económica de las comunidades.
El desenlace de esta situación dependerá de los acuerdos que logren las autoridades en los próximos días, mientras los habitantes de Clemencia y Santa Catalina permanecen atentos al desarrollo de una crisis que podría tener consecuencias directas sobre el acceso a servicios básicos en la región.



