En una operación estratégica que reafirma el control marítimo en el Caribe colombiano, la Armada de Colombia, en coordinación con la Policía Nacional, logró la incautación de más de 1,6 toneladas de clorhidrato de cocaína que eran transportadas de manera encubierta a bordo de una motonave tipo pesquero.
La acción se desarrolló en el marco de operaciones permanentes de control y seguridad marítima, lideradas por el Comando Específico de San Andrés y Providencia, unidad que activó de manera inmediata una Unidad de Reacción Rápida (URR) de la Estación de Guardacostas de San Andrés Isla tras detectar movimientos sospechosos en una embarcación que navegaba en la zona.
Gracias a la reacción oportuna de las autoridades, la motonave fue localizada y acompañada hasta puerto bajo estrictas medidas de seguridad, evitando cualquier intento de evasión o extracción del material ilícito.
Una vez en el muelle, se desplegó un equipo interdisciplinario que adelantó la inspección detallada de la embarcación. Durante el procedimiento, las autoridades detectaron cajas llenas de ladrillos que servían como camuflaje para ocultar la sustancia ilegal.
En medio de la revisión, fueron hallados 54 bultos que contenían un total de 1.633 paquetes sospechosos. Posteriormente, el cargamento fue trasladado a la Estación de Guardacostas, donde personal especializado de la Sección de Investigación Criminal (SIJIN) realizó la Prueba de Identificación Preliminar Homologada (PIPH).
El resultado confirmó que se trataba de 1.667,5 kilogramos de clorhidrato de cocaína, consolidando uno de los golpes más significativos al narcotráfico en la región insular en lo corrido del año. De acuerdo con información preliminar, el volumen incautado representa un impacto económico significativo para las organizaciones criminales que operan rutas marítimas en el Caribe, utilizadas tradicionalmente para el tráfico de estupefacientes hacia mercados internacionales.
Las autoridades señalaron que este resultado evidencia la efectividad de la articulación interinstitucional y el fortalecimiento de las capacidades operacionales en el dominio marítimo, clave para contrarrestar las economías ilícitas que afectan la seguridad regional.
La sustancia ilícita fue puesta a disposición de las autoridades competentes, mientras avanzan las investigaciones para determinar la procedencia del cargamento, las redes involucradas y los posibles destinos internacionales del alcaloide.



