El candidato presidencial plantea una agenda centrada en descentralización, seguridad regional y respeto institucional, en medio del creciente debate político rumbo a las elecciones de 2026.
En un escenario marcado por las tensiones entre el Gobierno Nacional y las administraciones territoriales, el candidato presidencial Abelardo De La Espriella presentó en las ultimas horas una propuesta política orientada a redefinir la relación entre la Nación y las regiones.
El líder del movimiento ciudadano Defensores de la Patria, centró su intervención en la necesidad de establecer un pacto institucional que garantice respeto político, autonomía territorial y asignación equitativa de recursos a gobernadores y alcaldes del país.
De La Espriella cuestionó lo que calificó como prácticas de discriminación política desde el Ejecutivo hacia gobiernos regionales que no comparten su línea ideológica. Según sostuvo, la asignación de recursos y el respaldo institucional no pueden depender de afinidades partidistas. “Nunca más los gobernadores de Colombia volverán a sufrir del abandono, de la discriminación ideológica, del dolor de la hostilidad y el castigo político por parte del Gobierno Nacional”.
El aspirante aseguró que el uso del poder presidencial para favorecer o excluir territorios representa, en su visión, una amenaza para la estabilidad institucional y el funcionamiento democrático del país. “Lo que ha ocurrido no es una simple diferencia de estilo. Es el uso sectario del poder para premiar afinidades, castigar discrepancias y bloquear territorios”.
Las declaraciones se producen en un contexto político marcado por debates sobre la ejecución presupuestal en las regiones y las diferencias entre autoridades locales y el Gobierno central en materia de seguridad y desarrollo económico.
Uno de los ejes centrales del discurso del candidato fue la descentralización administrativa y fiscal, planteada como un mecanismo para fortalecer la capacidad de gestión territorial. De La Espriella aseguró que su eventual gobierno priorizaría la transferencia de recursos y facultades administrativas a las regiones, con el objetivo de mejorar la ejecución de políticas públicas en seguridad, salud y desarrollo económico. “Yo reconozco y respeto la legitimidad de todos los gobernadores y alcaldes sin distingo alguno. Para mí son Estado, son Colombia”.
Asimismo, señaló que el fortalecimiento de la democracia requiere una relación institucional basada en el respeto mutuo y la cooperación permanente entre el nivel central y los gobiernos territoriales. “No hay lealtad con la democracia si no hay solidaridad con los gobernadores y alcaldes, si seguimos tratando a las regiones como periferias”.
El candidato planteó que la recuperación de la seguridad y la reactivación económica deben comenzar desde los territorios, mediante una coordinación efectiva entre autoridades locales y el Gobierno Nacional. Según explicó, su propuesta contempla la creación de espacios permanentes de diálogo con gobernadores y alcaldes, con el propósito de diseñar soluciones ajustadas a las particularidades de cada región. “Mi gobierno se va a sentar a dialogar con los mandatarios regionales para construir, territorio por territorio, la Colombia que queremos”.
Su discurso se suma a la agenda política nacional que ha puesto en el centro del debate temas como descentralización, autonomía regional y seguridad territorial, considerados determinantes para la configuración del mapa electoral en los próximos meses.



