La creatividad y el entusiasmo infantil fueron los protagonistas de la Segunda Feria de Miniemprendedores de Bolívar, un evento que reunió a 33 niños y niñas que convirtieron sus ideas en proyectos reales y lograron ventas superiores a los 20 millones de pesos.
La Plaza de la Proclamación, en Cartagena, se llenó de color, ingenio y sonrisas durante esta jornada especial realizada en el marco del Mes de la Niñez. Familias, visitantes y turistas recorrieron los distintos stands, donde los pequeños emprendedores ofrecieron productos elaborados por ellos mismos y explicaron con orgullo sus procesos de creación.
Niños provenientes de municipios como Cantagallo, Mahates, Montecristo, Magangué, San Jacinto, San Juan, Mompox y Zambrano demostraron que la imaginación y la disciplina pueden transformarse en oportunidades reales. Cada stand representó horas de trabajo, aprendizaje y dedicación.

Entre los momentos más emotivos estuvo el de Sofía Juliana Urrego, quien presentó su proyecto “Flores eternas Juli” y logró vender todos sus productos. La joven emprendedora expresó su alegría al ver que su trabajo fue valorado por los asistentes, lo que fortaleció su motivación para seguir desarrollando su idea de negocio.
Durante la feria se destacó una amplia variedad de productos que reflejaron la creatividad infantil y la diversidad cultural de la región. Los asistentes pudieron encontrar:
- Artesanías con identidad local
- Productos de cuidado personal
- Repostería creativa y dulces tradicionales
- Lasañas, quesillos y chorizos artesanales
- Accesorios decorativos y regalos personalizados
Propuestas como Golden Boutique, Mi Pequeño Rincón Azul, Piggy Biness y La Carretilla Circular de Matías llamaron la atención por su originalidad y presentación, demostrando que el emprendimiento puede comenzar desde edades tempranas.
Más allá de las ventas, la feria se convirtió en un espacio de aprendizaje donde los niños fortalecieron habilidades como la comunicación, la organización, el manejo del dinero y el trabajo en equipo. Además, el evento promovió el uso creativo del tiempo libre y fomentó la confianza en sus propias capacidades.
El éxito alcanzado en esta segunda edición deja en evidencia el talento y la iniciativa de la niñez bolivarense, que continúa sorprendiendo con ideas innovadoras y propuestas llenas de identidad y entusiasmo.



