SINCELEJO – El «play ball» está a la vuelta de la esquina y la capital de Sucre ya respira atmósfera de mundial. En las afueras del emblemático estadio “20 de Enero”, Sincelejo terminó de ajustar su estrategia, no en el orden al bate, sino en las garantías para que el Campeonato Mundial de Sóftbol sea una fiesta impecable de principio a fin.
Bajo el liderazgo del alcalde Yair Acuña Cardales y el comando de la Policía de Sucre, se presentó el «roster» de seguridad que custodiará a las delegaciones internacionales. Al igual que una defensa de élite, el operativo contará con unidades especializadas (GOES, Carabineros y GAULA) que cubrirán todos los ángulos: desde los hoteles de concentración hasta el círculo de espera en el estadio.
Este despliegue busca que los jugadores y la afición se concentren únicamente en los jonrones y las jugadas de fantasía. El plan incluye:
- Acompañamiento a delegaciones: Escolta permanente para los equipos que llegan a la vitrina internacional.
- Anillos de protección: Filtros de acceso al estadio para garantizar que las gradas sean un espacio familiar.
- Vigilancia tecnológica: Monitoreo en tiempo real de los escenarios deportivos.
Movilidad Mundialista: Busetas gratis para la hinchada
En un anuncio que ha caído como un «grand slam» entre los aficionados, el alcalde Acuña Cardales confirmó que durante todo el campeonato el servicio de busetas públicas será totalmente gratuito. Esta medida busca que el estadio esté a reventar, facilitando el acceso de la comunidad sincelejana a las justas sin que el transporte sea un obstáculo.

Para socializar la noticia, el mandatario y las autoridades realizaron un recorrido en transporte público, reafirmando que Sincelejo no solo es sede, sino una anfitriona que juega para su gente.
Más allá de los bates y las pelotas, este mundial es la oportunidad de Sincelejo para demostrar su capacidad de albergar eventos de talla internacional. Con la seguridad blindada y el transporte garantizado, la capital sucreña se declara lista para recibir al mundo y vibrar con cada entrada. La ciudad ya hizo su parte en la logística; ahora le toca a la pelota empezar a rodar en el diamante. ¡La fiesta del sóftbol está servida!



