El sistema de pagos inmediatos Bre-B, impulsado por el Banco de la República, continúa consolidándose en el país y abre la puerta a nuevas funcionalidades que podrían transformar la forma en que las empresas gestionan sus pagos, incluyendo la posibilidad de pagar nóminas en tiempo real.
Desde su implementación, el sistema ha mostrado un crecimiento sostenido. Según cifras recientes, en marzo de 2026 se registraron 12.675.863 llaves activas, con un promedio cercano a tres llaves por persona. En total, 34.586.782 clientes cuentan con llaves registradas, de los cuales el 91,4% corresponde a personas naturales y el 8,6% a personas jurídicas.
Aunque la adopción empresarial ha sido más lenta en comparación con los usuarios individuales, expertos coinciden en que las próximas fases del sistema permitirán ampliar significativamente su uso en entornos corporativos. Entre las nuevas funcionalidades previstas se destacan los pagos masivos, transferencias inmediatas a proveedores, recaudos automatizados y operaciones de comercio electrónico en cuestión de segundos.
El sistema apunta especialmente a fortalecer los modelos B2B (empresa a empresa) y B2P (empresa a persona), lo que permitiría a las compañías realizar dispersiones de pagos múltiples sin depender de procesos bancarios tradicionales que suelen requerir horarios específicos y tiempos de espera prolongados.
Paula Rojas, directora de ventas para Latinoamérica de la empresa tecnológica Infobip, explicó que el cambio podría eliminar varias de las limitaciones actuales en la ejecución de pagos empresariales. “Hoy muchas empresas en Colombia deben cargar archivos, esperar ventanas de procesamiento y ajustarse a horarios bancarios para ejecutar pagos. Con Bre-B, esa lógica tenderá a desaparecer”.
Uno de los usos más relevantes que se proyecta es el pago de nómina en tiempo real. Este modelo permitiría que los empleados reciban sus salarios de manera inmediata, sin depender de procesos por lotes ni de tiempos de compensación bancaria, lo que mejoraría la disponibilidad del dinero y reduciría cargas operativas para las empresas.
De igual forma, las transferencias inmediatas a proveedores podrían optimizar las relaciones comerciales y mejorar el flujo de caja, al disminuir la dependencia de intermediarios y validaciones manuales. La interoperabilidad con códigos QR y la integración de pagos en plataformas digitales también forman parte de los desarrollos previstos.
Los avances tecnológicos asociados a Bre-B acercan al país hacia esquemas de open banking, donde los usuarios podrán elegir desde qué cuenta realizar pagos mediante procesos seguros de autenticación y consentimiento.
Sin embargo, el crecimiento del sistema también plantea retos importantes. Entre ellos se destacan la necesidad de mantener altos estándares de seguridad, garantizar la interoperabilidad entre entidades financieras y fortalecer los marcos regulatorios que respalden el funcionamiento del sistema.
Expertos señalan que la infraestructura en la nube y los sistemas de monitoreo en tiempo real serán claves para asegurar la confianza de los usuarios y permitir la expansión del sistema, especialmente en un contexto donde el uso del efectivo aún mantiene una fuerte presencia en la economía colombiana.
En los próximos meses, el reto principal será lograr que empresas, bancos y usuarios integren estos nuevos flujos de pago en sus operaciones diarias, consolidando así un ecosistema financiero más ágil, digital y eficiente.



