La organización que representa a miles de profesionales de gestión humana pidió respeto por los resultados electorales, advirtió sobre la obligación de neutralidad del Gobierno y retó a Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda a presentar propuestas concretas para enfrentar el desempleo y la informalidad.
La segunda vuelta presidencial ya comenzó a mover las fichas de distintos sectores del país. Esta vez fue la Federación Colombiana de Gestión Humana (ACRIP), una de las organizaciones más influyentes en materia laboral y empresarial, la que decidió intervenir en el debate público con un mensaje contundente: la discusión electoral no puede reducirse a la confrontación política y debe concentrarse en el futuro del empleo, la productividad y la generación de oportunidades para millones de colombianos.
Tras conocerse los resultados de la primera vuelta que dejaron en competencia a Abelardo de la Espriella y Iván Cepeda, ACRIP felicitó a la organización electoral por el desarrollo de una jornada pacífica y llamó a proteger la institucionalidad democrática en un momento que considera decisivo para el país.
La federación lanzó un mensaje directo a los distintos actores políticos al exigir respeto por los resultados emitidos por las autoridades electorales y rechazar cualquier intento de deslegitimar el proceso democrático.
“Contamos con una de las organizaciones electorales más sólidas y confiables de la región”, señaló la entidad, al tiempo que defendió la necesidad de preservar la confianza ciudadana en las instituciones como fundamento de la estabilidad democrática.
- Advertencia al Gobierno Nacional
Uno de los apartes más sensibles del pronunciamiento estuvo dirigido al Gobierno Nacional. ACRIP recordó que el Ejecutivo tiene la obligación legal de mantener absoluta neutralidad durante la etapa final de la campaña presidencial y evitar cualquier actuación que pueda interpretarse como intervención en favor de alguno de los candidatos.
La organización subrayó que, independientemente de las afinidades políticas que distintos sectores atribuyen al Gobierno frente a la candidatura de Iván Cepeda, la transparencia del proceso exige que se respeten estrictamente las normas que regulan la participación de los funcionarios públicos en escenarios electorales.
El mensaje se produce en medio de una creciente polarización política y cuando diversos sectores económicos observan con atención el rumbo que podría tomar el país bajo cualquiera de las dos propuestas que disputarán la Casa de Nariño.
El empleo, la economía y la empresa entran al centro de la campaña
Más allá de las garantías democráticas, ACRIP puso sobre la mesa un tema que considera ausente en buena parte de la discusión electoral: el futuro del mercado laboral colombiano.
La organización invitó formalmente a ambos aspirantes presidenciales a presentar propuestas detalladas y técnicamente sustentadas sobre generación de empleo, fortalecimiento empresarial, reducción de la informalidad y recuperación de la productividad nacional.
Según la federación, estos asuntos determinarán la capacidad del país para enfrentar los desafíos económicos de los próximos años y mejorar las condiciones de vida de millones de trabajadores.
“El futuro productivo de Colombia depende de las decisiones que se adopten en estos frentes”, advirtió la entidad, al señalar que la próxima administración tendrá la responsabilidad de generar confianza para la inversión y crear condiciones favorables para la contratación formal.
En la recta final hacia la segunda vuelta, ACRIP también dirigió un mensaje a los ciudadanos, invitándolos a informarse a través de fuentes verificadas, participar activamente en el debate democrático y rechazar cualquier manifestación de violencia política.
La organización insistió en que las diferencias ideológicas deben tramitarse dentro del respeto institucional y la convivencia pacífica, especialmente en un escenario electoral que definirá el rumbo político, económico y social del país durante los próximos cuatro años.
Con este pronunciamiento, ACRIP se suma a la creciente lista de gremios y organizaciones que buscan influir en la agenda de la segunda vuelta presidencial, trasladando el foco de la confrontación política hacia temas estructurales como el empleo, la competitividad empresarial y la sostenibilidad económica de Colombia.

