Momentos de angustia vivieron decenas de turistas en Cayo Acuario (Rose Cay), uno de los destinos más visitados del archipiélago de San Andrés, luego de que dos mujeres resultaran lesionadas al entrar en contacto con una fragata portuguesa (Physalia physalis), un organismo marino altamente venenoso cuyos tentáculos pueden provocar intensas quemaduras y graves reacciones alérgicas.
La emergencia obligó a la intervención inmediata de una Unidad de Reacción Rápida de la Estación de Guardacostas de San Andrés, que acudió al lugar tras recibir el llamado de auxilio. En cuestión de minutos, las víctimas fueron rescatadas y evacuadas por vía marítima hasta el muelle de Cotton Cay, donde personal del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) las esperaba para brindarles atención prehospitalaria y coordinar su traslado al Hospital Departamental.
Según el reporte oficial, las dos turistas llegaron conscientes y en condición estable, resultado de la rápida respuesta de la Armada de Colombia y de la articulación con las autoridades de salud del departamento.
La presencia de la fragata portuguesa encendió las alarmas entre operadores turísticos, residentes y visitantes. Aunque muchos la confunden con una medusa por su apariencia flotante, se trata de un organismo colonial considerado uno de los más peligrosos del océano para los bañistas.
Sus largos tentáculos pueden extenderse varios metros bajo el agua y están cubiertos por miles de células urticantes capaces de inocular una potente toxina que provoca dolor intenso, quemaduras, inflamación, dificultad respiratoria y, en personas sensibles, reacciones alérgicas potencialmente mortales.
Incluso después de morir o quedar varada sobre la arena, la fragata portuguesa puede seguir causando lesiones al contacto.
Las autoridades marítimas hicieron un llamado a turistas y operadores para extremar las medidas de precaución, evitar tocar estos organismos bajo cualquier circunstancia y reportar de inmediato cualquier avistamiento.
La Armada de Colombia reiteró que mantiene un dispositivo permanente de vigilancia para responder a emergencias en el mar, mientras las autoridades no descartan que en los próximos días continúen apareciendo fragatas portuguesas en las playas y cayos del archipiélago, favorecidas por las corrientes marinas y las condiciones climáticas.
La recomendación es clara: si observa una fragata portuguesa en el agua o sobre la playa, mantenga la distancia y avise de inmediato a las autoridades, ya que un simple contacto puede convertir un día de descanso en una emergencia médica.



