Bolívar, Córdoba, Atlántico, Magdalena y las principales ciudades del Caribe ya definieron sus prioridades frente al Gobierno de Abelardo de la Espriella. La región reclama inversiones, seguridad, soluciones al problema energético, grandes obras de infraestructura y mayor autonomía para decidir sobre sus recursos.
La llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia de la República abrió un nuevo escenario político para la Costa Caribe. Gobernadores y alcaldes de la región aprovecharon el comienzo del nuevo Gobierno para poner sobre la mesa una agenda de demandas que, más que solicitudes aisladas, plantea un desafío político: convertir al Caribe en una prioridad real de la Nación.
Seguridad, energía, infraestructura, agua potable, salud, educación, turismo, descentralización y grandes proyectos regionales concentran las principales peticiones formuladas por los mandatarios territoriales.
En Bolívar, el gobernador Yamil Arana fue directo al definir la expectativa del departamento frente al nuevo Gobierno: más inversión, seguridad y obras que permitan conectar territorios históricamente aislados. La apuesta de Bolívar está concentrada en lograr que el departamento tenga un lugar privilegiado dentro de la agenda nacional.
Arana pidió priorizar a Bolívar dentro de las políticas del Gobierno Nacional, incrementar la inversión pública y fortalecer la seguridad en el sur del departamento y los Montes de María.
Pero dos obras aparecen como piezas estratégicas de su agenda: la construcción de los puentes entre Buenavista, en Arenal del Sur, y La Palma, en Morales, además del puente de Piedra Candela, entre Morales y Simití.
Para el gobernador, estas obras no representan únicamente infraestructura. Su ejecución permitiría mejorar la conexión territorial y facilitar la movilidad de comunidades y actividades económicas en una amplia zona del departamento.
A esto se suma una solicitud política de alto calibre: destrabar desde el comienzo del nuevo Gobierno el proyecto de restauración ambiental del Canal del Dique, una de las iniciativas de mayor trascendencia para Bolívar y el Caribe. Arana también planteó avanzar hacia una mayor descentralización, con más competencias y recursos para las regiones. “Queremos ser el departamento pechichón del nuevo presidente… si logramos esos dos puentes estaremos hablando de un Bolívar verdaderamente conectado”, afirmó.
- Córdoba pone la crisis energética en el centro de la discusión
En Córdoba, el gobernador Erasmo Zuleta Bechara concentró buena parte de su agenda en uno de los problemas que más presión generan sobre la economía y los hogares del Caribe: el alto costo y las dificultades del servicio de energía eléctrica.
El mandatario pidió al Gobierno Nacional inversiones en las redes eléctricas para avanzar hacia una solución estructural al problema energético de la región. “Nuestra petición al Gobierno De la Espriella es que se priorice la normalización y solución de una vez por todas el tema energético de la Costa Caribe colombiana. Para ello, el Estado debe garantizar inversiones que normalicen el sistema”.
La agenda cordobesa también contempla obras para enfrentar la erosión marino-costera, fortalecer el turismo, ampliar los sistemas de agua potable y alcantarillado y desarrollar proyectos de vivienda. En educación, el departamento busca ampliar la cobertura, fortalecer el bilingüismo y mejorar la infraestructura de las instituciones educativas.
La infraestructura vial, la modernización de los aeropuertos y el avance por fases de un proyecto ferroviario que conecte Antioquia con La Guajira completan las principales apuestas planteadas por Córdoba.
- Atlántico vuelve a poner sobre la mesa la autonomía del Caribe
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, llevó al escenario nacional una de las históricas banderas políticas de la región: la autonomía territorial del Caribe. Verano pidió avanzar en la creación de la Región Caribe como Entidad Territorial (RET) y respaldar el referéndum relacionado con esta iniciativa. El planteamiento adquiere especial relevancia porque el propio presidente De la Espriella anunció su respaldo a la iniciativa.
“Señor presidente, insistentemente la Región Caribe como entidad territorial es una tarea que queremos concluir con usted y que vamos a hacer esto para toda la vida”, manifestó Verano.
El gobernador también reclamó la reactivación de recursos para la recuperación del Canal del Dique, la modernización de los distritos de riego del sur del Atlántico y la priorización de proyectos de vivienda, agua potable y saneamiento básico. Otro de los proyectos incluidos en la agenda es el Puente de la Hermandad, considerado estratégico para la conectividad regional.
- Magdalena reclama seguridad y recursos para servicios básicos
La gobernadora del Magdalena, María Margarita Guerra, puso el énfasis en dos frentes que considera fundamentales: seguridad y servicios esenciales. El departamento solicita un incremento del pie de fuerza y mayor utilización de tecnología para combatir la criminalidad y fortalecer el control territorial.
En materia de salud, la mandataria pidió garantizar el pago de las EPS a la red hospitalaria, con especial atención a los hospitales de primer nivel. También reclamó inversiones en vías, acueductos y alcantarillados, además de respaldo para impulsar el turismo como una herramienta de desarrollo económico para todo el departamento.
“El departamento del Magdalena es carente de vías, de servicios esenciales, como el alcantarillado o el acueducto. Necesitamos todo el apoyo del Gobierno Nacional para poder llevar acueducto, alcantarillado y vías a nuestro departamento”, sostuvo.
- Barranquilla exige respaldo frente a la inseguridad
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, puso la seguridad en el centro de su conversación con el nuevo Gobierno. La administración distrital reclama mayor presencia de la Fuerza Pública y estrategias nacionales para enfrentar las estructuras criminales que operan en la ciudad y el área metropolitana.
Char también planteó la necesidad de una coordinación permanente entre el Gobierno Nacional, la Policía y las autoridades locales para recuperar el control territorial. Pero la agenda de Barranquilla va más allá de la seguridad.
La capital del Atlántico busca respaldo para proyectos de infraestructura portuaria, turismo, conectividad e integración regional mediante el denominado Diamante Caribe. También pidió acompañamiento para la propuesta de convertir a Barranquilla en capital alterna de Colombia, además de apoyo a proyectos de infraestructura urbana, conectividad y entretenimiento. “Le manifesté nuestras preocupaciones. Estoy seguro de que, con el apoyo del Gobierno Nacional, Barranquilla por fin dejará de sentirse sola en la lucha por la seguridad de sus ciudadanos”, afirmó Char.
- Montería presenta una ambiciosa cartera de proyectos
En Montería, el alcalde Hugo Kerguelén llegó con una agenda enfocada en infraestructura, educación, vivienda, salud, movilidad y competitividad. Entre las prioridades se encuentran la recuperación del Mercado de los 4 Patios, la peatonalización de la Calle 36 y la construcción de un puente peatonal turístico sobre el río Sinú.
La administración municipal también solicita respaldo para construir 181 aulas en 24 instituciones educativas y ejecutar el proyecto del Hospital Capital Torres durante los primeros cien días del nuevo Gobierno.
A esto se suma la solicitud de recursos pendientes para el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y la construcción de viviendas para familias afectadas por las inundaciones.
Los proyectos Renacer del Sinú y Villa Sinú, el sistema de drenaje pluvial del centro de Montería y la modernización del Aeropuerto Los Garzones también forman parte de la agenda.
En movilidad, Kerguelén pidió anticipar recursos para acelerar la implementación de un sistema de transporte público con buses 100 % eléctricos.
“Montería tiene proyectos estructurados, con visión de futuro y un enorme impacto social”, sostuvo el alcalde.
- El primer gran pulso político del Caribe
Las solicitudes de Bolívar, Córdoba, Atlántico, Magdalena, Barranquilla y Montería dejan un mensaje común sobre la mesa del nuevo Gobierno: la Costa Caribe espera pasar de las promesas a la ejecución.
Aunque cada territorio tiene necesidades particulares, las agendas coinciden en varios puntos: mayor inversión nacional, seguridad, infraestructura, servicios públicos, conectividad y una discusión de fondo sobre la descentralización y la autonomía regional.
Para Bolívar, el desafío está en lograr los puentes y destrabar el Canal del Dique. Córdoba pone la crisis energética en el centro. Atlántico insiste en la autonomía regional. Magdalena reclama seguridad y servicios básicos. Barranquilla exige respaldo frente al crimen y Montería presenta una extensa cartera de proyectos.
El Gobierno de Abelardo de la Espriella tendrá ahora que decidir cuáles de estas demandas se convierten en prioridades nacionales, cuáles reciben recursos y cuáles logran pasar del discurso a los contratos y las obras.
Para el Caribe, el cambio de Gobierno no solo significa un nuevo presidente: significa también la oportunidad de reclamar una nueva relación entre la Nación y las regiones.



