En una declaración que sacudió al mundo deportivo local, el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, anunció este viernes el retiro del respaldo institucional al Real Cartagena F.C., argumentando que tanto él como el gobernador de Bolívar, Yamil Arana, hicieron “todo lo humana y logísticamente posible” para impulsar el ascenso del club, sin que el objetivo se lograra.
El mandatario recordó que su vínculo con el equipo no es coyuntural ni político, sino emocional: “Soy más hincha del Real Cartagena que cualquiera. En 2005, como gerente general, llevé al club a ser subcampeón del fútbol profesional colombiano. Siempre soñé con volver a ascenderlo y hacerlo campeón”.
Turbay destacó que el proyecto deportivo para 2024-2025 nació de un acuerdo claro con las directivas del Real Cartagena: trabajar con “seriedad y vocación de gloria”, dejando atrás los conformismos del pasado. El alcalde aseguró que se realizaron gestiones extraordinarias para fortalecer la plantilla y garantizar condiciones óptimas:
- Contratación de referentes como Teófilo Gutiérrez, Christian Marrugo, Ricardo “Chino” Ortega, Salcedo, Montero, Chócolo, De La Rosa y la llegada del técnico Craviotto.
- Nombres solicitados por la afición, como el arquero Santi Gómez.
- Patrocinios y estabilidad económica, evitando los problemas financieros que aquejan a otros equipos del país.
- Soporte logístico e institucional, que incluyó infraestructura y respaldo del Distrito y la Gobernación.
“Si tuviera la clave para ascender al equipo, créanme que la usaría”, afirmó Turbay. “El gobernador Yamil y yo no jugamos, pero dimos todo con honestidad y corazón de hincha”.
El alcalde también se refirió al ambiente tenso que siguió a la eliminación del Real Cartagena, criticando el “hate injustificado” de un sector de la hinchada, pese a los esfuerzos sin precedentes del gobierno local. “Lo que hicimos —que no es nuestra obligación— fue crear las mejores condiciones deportivas y financieras para lograr el ascenso. También nos duele la derrota. También estamos frustrados”, enfatizó.
El anuncio marca un giro trascendental en el futuro inmediato del club. Turbay señaló que, tras este retiro institucional: “Las directivas del Real Cartagena sabrán qué decisiones adoptar frente al futuro del equipo.”
La salida del respaldo gubernamental abre interrogantes sobre la sostenibilidad financiera del club y la ruta deportiva que deberá asumir para buscar nuevamente el ascenso. Lo que sí queda claro es que la relación entre el Real Cartagena y la institucionalidad local entró en un punto crítico que redefine el mapa deportivo de la ciudad.



