Una nueva tragedia golpeó al departamento del Cauca y enlutó a la familia militar colombiana. Tres oficiales retirados de las Fuerzas Militares fueron asesinados mientras realizaban una jornada de ciclismo sobre la vía que comunica los municipios de Silvia y Totoró, en un ataque con armas de largo alcance que mantiene en máxima alerta a las autoridades.
Las víctimas fueron identificadas como los mayores retirados Harold Sánchez Vergara y Rodrigo Amórtegui, así como el coronel retirado Libardo Osorio Sánchez, integrantes de la Reserva Activa de las Fuerzas Militares. De acuerdo con la información preliminar, los tres recorrían en bicicleta el corredor rural del sector de la vereda Miraflores cuando fueron sorprendidos por hombres armados que abrieron fuego contra ellos.
Los primeros reportes indican que los ex oficiales fueron atacados con disparos de fusil, sin oportunidad de defenderse. Sus cuerpos quedaron tendidos sobre la carretera, mientras unidades de Policía Judicial realizaron la inspección técnica y la recolección de evidencias para establecer la secuencia de los hechos e identificar a los responsables.
El triple homicidio provocó una profunda conmoción entre integrantes de la Fuerza Pública en uso de buen retiro, organizaciones de reservistas y habitantes del Cauca, quienes reiteraron su preocupación por las condiciones de seguridad en este corredor vial, considerado desde hace años una de las zonas más complejas del país por la presencia de estructuras armadas ilegales.
Aunque las autoridades aún no han atribuido oficialmente la responsabilidad del ataque, las primeras líneas de investigación contemplan la posible participación de grupos armados organizados que mantienen control territorial en el oriente caucano. Entre las hipótesis analizadas figura la presencia de estructuras de las disidencias de las antiguas FARC, entre ellas la Dagoberto Ramos y otras facciones del denominado Estado Mayor Central. No obstante, los investigadores enfatizaron que cualquier atribución deberá sustentarse en pruebas técnicas, testimonios y análisis de inteligencia.
El oriente del Cauca continúa siendo escenario de enfrentamientos armados, emboscadas, hostigamientos y disputas por corredores estratégicos utilizados por organizaciones ilegales. En los últimos meses, las operaciones de la Fuerza Pública han afectado a varias de estas estructuras, lo que, según analistas de seguridad, mantiene un alto nivel de tensión y riesgo para quienes transitan por las vías rurales del departamento.
Hasta el cierre de esta edición no se registraban capturas relacionadas con el caso. Equipos especializados de la Fiscalía General de la Nación, en coordinación con organismos de inteligencia y la Fuerza Pública, avanzan en la reconstrucción de los últimos movimientos de las víctimas, la recopilación de testimonios y el análisis de registros que permitan esclarecer el crimen.
Organizaciones de reservistas rechazaron enérgicamente el asesinato de los tres oficiales retirados y exigieron una respuesta contundente del Estado para identificar tanto a los autores materiales como a los intelectuales, además de fortalecer las garantías de seguridad para quienes, tras culminar su carrera militar, desarrollan su vida en condición de civiles.
Este triple homicidio se convierte en uno de los ataques más graves registrados recientemente contra miembros de la Reserva Activa de las Fuerzas Militares y vuelve a evidenciar la compleja situación de orden público que enfrenta el Cauca, donde la persistencia de organizaciones armadas ilegales continúa cobrando vidas y desafiando la capacidad del Estado para garantizar la seguridad de la población.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para aportar información que facilite el esclarecimiento del caso. Mientras avanzan las investigaciones, insistieron en que no existe una confirmación oficial sobre la autoría del ataque y que cualquier señalamiento distinto hace parte, por ahora, de las hipótesis que son objeto de verificación judicial.

