El presidente de Colombia Abelardo De La Espriella anunció recursos para 107 establecimientos turísticos afectados por el terremoto, ayudas para micronegocios y la posibilidad de reducir el IVA de los tiquetes aéreos hacia las zonas afectadas.
El turismo del Eje Cafetero dejará de ser visto como una actividad complementaria y pasará a convertirse, según anunció el presidente Abelardo De La Espriella, en una política de Estado. La decisión fue comunicada durante la visita del mandatario a Panaca, en Quimbaya, Quindío, donde presentó un paquete de medidas para acelerar la recuperación económica de la región después del terremoto del pasado 10 de agosto.
La primera apuesta tiene cifras concretas: $3.000 millones destinados a la recuperación del sector turístico del Quindío. De ese monto, $2.000 millones serán canalizados a través de Fontur para apoyar la recuperación de 107 establecimientos turísticos afectados en Filandia y Circasia, mientras que otros $1.000 millones serán destinados mediante iNNpulsa a micronegocios y negocios informales afectados por el sismo.
Según explicó el Gobierno, los beneficiarios de esta última línea podrán recibir hasta $5 millones para recuperar sus emprendimientos y volver a poner en funcionamiento sus actividades económicas.
Pero el anuncio presidencial va más allá de atender los daños ocasionados por el terremoto. De La Espriella planteó que el turismo sea uno de los grandes motores de la economía regional y pidió aprovechar la capacidad del Quindío y del Eje Cafetero para atraer visitantes nacionales e internacionales.
“Vengan al Quindío”, fue el llamado del mandatario a los colombianos, quien invitó a recorrer sus municipios, hospedarse en sus establecimientos, consumir en restaurantes, visitar parques y fincas cafeteras y comprar productos de la región.
- ¿Bajará el IVA de los tiquetes?
Uno de los anuncios que mayor expectativa generó fue la posibilidad de reducir el IVA de los tiquetes aéreos hacia las regiones afectadas por el terremoto. El Presidente aseguró que el Gobierno está estudiando el impacto fiscal de la medida, pero manifestó su intención de implementarla como un incentivo para aumentar el flujo de turistas hacia el Eje Cafetero y contribuir a la recuperación económica de los territorios afectados. La propuesta todavía está en etapa de análisis y, por ahora, no constituye una reducción aprobada del impuesto.
- Obras por Impuestos para reconstruir el turismo
Otra de las apuestas anunciadas es utilizar el mecanismo de Obras por Impuestos para recuperar infraestructura turística afectada por el terremoto y, eventualmente, impulsar nuevos proyectos. La propuesta busca abrir la puerta a la participación de empresas nacionales y extranjeras en la reconstrucción y desarrollo de infraestructura turística. En ese sentido, De La Espriella le pidió al ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, organizar una ronda empresarial con inversionistas nacionales e internacionales, con la posibilidad de realizarla en Panaca.
- Turismo y campo, una sola apuesta
Durante su intervención, el Presidente también puso sobre la mesa el turismo agropecuario como uno de los modelos que podrían impulsar la economía regional. Por eso le propuso a Jorge Ballén Franco, creador y director de Panaca, convertirse en asesor ad honorem del Gobierno para aportar su experiencia en la integración del turismo con las actividades del campo.
La intención, según el mandatario, es aprovechar el modelo de Panaca para construir una política que conecte la actividad turística con el sector agropecuario y convierta esa combinación en una herramienta de desarrollo nacional. A esto se suman 100 becas de formación entregadas en articulación con ONU Turismo, destinadas a fortalecer las capacidades de quienes trabajan en el sector turístico del Quindío.
El Gobierno busca así que la recuperación del Eje Cafetero no se limite a reparar los daños físicos provocados por el terremoto. La apuesta anunciada en Quimbaya pretende utilizar al turismo, el campo y la inversión privada como motores para recuperar empleo, reactivar negocios y devolverle dinamismo económico a una de las regiones turísticas más importantes de Colombia.
El reto ahora será convertir los anuncios en resultados: que los recursos lleguen a los afectados, que las obras avancen y que la promesa de convertir el turismo en política de Estado trascienda el discurso y se traduzca en una transformación permanente para el Eje Cafetero.

