Mompox, Bolívar. El presidente Abelardo De la Espriella anunció en la Cumbre de Gobernadores ‘El Milagro de las Regiones’ una transformación en la relación entre la Nación y los territorios, con el propósito de que departamentos y municipios tengan mayor capacidad para tomar decisiones, asumir competencias y administrar recursos sin depender permanentemente de Bogotá. Durante el encuentro, el mandatario afirmó que en la denominada ‘Patria Milagro’ el vínculo entre la Nación y los departamentos dejará de ser de dependencia para convertirse en uno de “cooperación total y absoluta”, aclarando que esto no significa fragmentar el país, sino fortalecer los 32 departamentos dentro de una sola República.
De la Espriella cuestionó que gobernadores y alcaldes terminen convertidos en gestores ante los ministerios y sostuvo que descentralizar no es simplemente transferir dinero, sino entregar competencias, capacidad real de decisión y exigir resultados. “Autonomía no significa ausencia de control”, enfatizó, al señalar que quien decide debe responder, quien administra recursos públicos debe rendir cuentas y quien recibe competencias debe responder por sus resultados. Uno de los anuncios más contundentes fue su compromiso de no trasladar obligaciones a los departamentos sin garantizar los recursos necesarios para cumplirlas.
Además, advirtió que cuando una función sea transferida de la Nación a un departamento, la estructura burocrática nacional encargada de esa tarea deberá reducirse o desaparecer: “No voy a descentralizar funciones mientras mantengo intacta en Bogotá la burocracia que la administraba”, afirmó.
El Gobierno también anunció que presentará al Congreso un proyecto de ley de ‘experimentación territorial’, que permitiría a determinados departamentos asumir funciones bajo reglas especiales, seguimiento y evaluación, con la posibilidad de extender los modelos que demuestren buenos resultados.
La propuesta contempla además adaptar determinadas normas nacionales a las realidades regionales, siempre bajo autorización y control del Congreso. El Presidente aclaró que la descentralización no será idéntica para todos los territorios: los departamentos con mayor capacidad institucional podrán asumir nuevas competencias, mientras aquellos que necesiten fortalecerse recibirán asistencia técnica y acompañamiento antes de asumirlas.
El nuevo modelo pondría a los gobernadores ante un escenario de mayor poder, pero también mayor responsabilidad, pues deberán responder por la ejecución, los resultados y el manejo de los recursos públicos. El anuncio realizado desde Mompox abre así un debate de fondo sobre cuánto poder debe continuar concentrado en Bogotá y cuánto debe trasladarse a las regiones. Ahora la propuesta deberá pasar del discurso a las leyes, los recursos, las competencias y los resultados. El verdadero alcance de la llamada ‘Patria Milagro’ se medirá no solo por el dinero que llegue a los departamentos, sino por la capacidad efectiva que tengan para decidir y responder ante sus ciudadanos.

