El pasado 31 de enero 2021 el Papa Francisco anunció que la Iglesia católica celebrará el cuarto domingo de julio de cada año la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores.
“Es importante que los abuelos estén con los nietos y los nietos con los abuelos porque los abuelos con los nietos sueñan y tendrán ilusión, y los jóvenes, cogiendo la fuerza los abuelos, podrán ir hacia delante”, dijo Francisco. “La vejez es un don”, aseguró.
La palabra abuelo, implica mucho más que una relación familiar, más que una definición de lo que lleva consigo el salto de dos generaciones, va mucho más allá y por eso es de ley que tengan un día en el que se reconozca su labor callada, sencilla y entrañable.
Solo la madurez, que no necesariamente está ligada al paso de los años, nos hace entender que el verdadero amor tiene dos grandes componentes: tiempo y atención. Con gran parte de los retos de la vida superados, y la disposición de quienes ya atesoran cada minuto, encontramos a los abuelos que brindan su apoyo con la paciencia y la comprensión necesarias para soportar las necesidades de los nietos y la demanda de ayuda de los hijos.
Los abuelos se convierten en ese maravilloso vínculo con el pasado. Escuchar sus historias y conocer sus recuerdos les permite a los nietos empezar a tener un vínculo afectivo con ese pasado y, a diferencia de creer que el mundo siempre ha sido como ellos lo conocieron, empezar a entender lo que ha sido la evolución de la humanidad, generación tras generación.
Empiezan a ser también cómplices y confidentes, pues pueden darse el lujo de ayudar a educar de una manera muy distinta. Educar desde la tolerancia y el entendimiento, sin tener la presión que se siente cuando se es padre, pues ya el prisma por el cual se miran las cosas es distinto. Saben diferenciar lo urgente de lo importante, lo efímero de lo duradero, lo banal de lo trascendental, pero más que nada y por el hecho de estar en ese último eslabón de la cadena: nieto, hijo, abuelo, saben con una comprensión que va más allá de la razón, el verdadero significado de que el tiempo no vuelve. Entonces los minutos se vuelven realmente importantes, compartir con el otro se prioriza frente a enseñar o hacer cumplir las reglas.
Tienen la sabiduría en su corazón y la certeza en su alma. Ya fueron hijos, ya fueron padres y ahora son abuelos, pero además, las abuelas y abuelos de hoy tienen una mayor ventaja: son abuelos jóvenes, dinámicos, arriesgados y divertidos. Son abuelos con proyectos de vida independientes, lo que les permite no solo enseñar con su ejemplo lo que es la compasión, la tolerancia y la ternura. Están en la posición de dar a conocer con sus vidas mismas, lo que es la tenacidad, la valentía, la vitalidad. Nos enseñan que los años no están en el calendario sino en el espíritu, que la belleza ciertamente no es algo que se descubre con los ojos, que en la vida es más importante volverse a levantar, que nunca caerse.
Los abuelos son un santuario de espiritualidad, depósito de fe y arca de valores imprescindibles para la crianza de los nietos y la armonía familiar. Da mucho pesar que, en muchas sociedades de la modernidad, el abuelo sea considerado descartable, inútil y un estorbo. Cuidemos a nuestros abuelos y mayores, ellos se merecen todo nuestro cariño y consideración, por todos los sacrificios que emprendieron para regalarnos todos lo que necesitamos para la materialización de nuestros sueños. Gracias Papa Francisco por institucionalizar este día que nos ayudara a tomar consciencia de la importancia del abuelo y del adulto mayor en el hogar, en la Iglesia y sociedad.

Padre Avelino Ferreira Machado,
Ordenado Sacerdote el 13 de octubre 1996. Terminó Estudios Teológicos y Filosóficos en la Universidad Católica de Lisboa (Portugal). Licenciado en Teología de la Vida Consagrada en Roma. Fue vicerrector y encargado de la pastoral educativa del Colegio Santa Dorotea de Cali. Actualmente Asesor Espiritual de la Institución Educativa Gimnasio del Rosario y otras instituciones Educativas y del Centro de Neurorehabilitación Fundación San Rafael en Sincelejo.



