Es indiscutible que Yahir Fernando Acuña Cardales, alcalde de Sincelejo, es el personaje del año en Sucre. Le imprimió su dinamismo a la letárgica administración que se venía dando. Lo que pase en Sincelejo tiene repercusión en el departamento. La bandera de Acuña este año ha sido la seguridad.
cifras lo respaldan. Pasamos de 114 homicidios a 10 de diciembre de 2023 a 53 en la misma fecha de 2024, lo que representa una disminución del 53.51%. En cuanto al hurto a personas, de 1046 casos se pasó a 659, lo que refleja una disminución del 37.28%. El hurto de motos bajó de 113 a 88, lo que significa una disminución del 22.12%.
Retornó la tranquilidad y confianza a la ciudadanía. Es un logro innegable que ha salvado vidas, reconocido incluso por los detractores. De la mano de este importante ítem va el extraordinario atino de resocialización de pandillas juveniles. Es un logro de presentación internacional, siendo tan grande que no se dimensiona lo trascendental de lo que están haciendo. Sin exageraciones, el restablecimiento de estos jóvenes, incluso niños, tiene el porte de un premio Nobel de la Paz. Deben atreverse a mostrarlo al mundo. Sincelejo ha sido un epicentro de violencia identificado mundialmente. No es mentira. Hoy eso no sucede, gracias a la resolución y compromiso del alcalde Acuña, quien ha interrelacionado la seguridad con lo social.
El deporte, otro gigante. Recuperó su presencia en el escenario local y nacional. El nombre de Sincelejo retumbó positivamente en los medios de comunicación nacionales en 2024. El deporte mueve la economía de la capital sucreña; desde la hotelería hasta el vendedor de guarapo.
El colocar en funcionamiento el estadio de béisbol 20 de enero fue emocionante. Derrumbó el «no se puede», construyendo un estimulante «sí se pudo». De no haber sido por Acuña, ese estadio hubiese sido devorado por el comején. Con esa obra, más de un descarado lagarto quiso sacar pecho, siendo que la determinación de concluirlo fue de Acuña Cardales.
La recuperación del espacio público también ha sido destacada. Si bien lo hizo desde un principio sin violencia, sostenerlo ha sido loable. Esa tarea no es fácil, porque toca la fibra social del sostenimiento de familias vulnerables. El equilibrio lo ha obtenido, y el centro de Sincelejo está despejado.
La malla vial ha recibido un retoque en puntos neurálgicos que pasaron de ser una vergüenza, un ícono de la inoperancia, a ser un lugar donde ahora es posible desplazarse. En 2025 debe ser la restauración total de las vías de Sincelejo, quedando como una tacita de plata.
La alimentación de los niños pobres es un hecho con el PAE, con una inversión en 2024 de $57.176.148.141.000, cubriendo a 46,790 estudiantes. Un programa organizado, lejos de las cámaras, cumplidor de su objetivo. Acuña ha sido un alcalde integrado con la comunidad. Hay alcalde.
El bache de la administración está en salud, que continúa triste, sin mucho que mostrar. En 2025 debe recargar pilas este importante sector, que tiene bastante por hacer. A vivienda, educación y transporte les espera el 2025.
Sin lugar a equivocarse, Yahir Fernando Acuña Cardales sale en hombros del año 2024 e ingresa en hombros al 2025. Queda menos tiempo desde la posesión, siendo el 2024 todo un triunfo para Sincelejo y Acuña. 2025 será un reto.



