- Por: Álvaro Morales de León.
De Trapisonda dice el diccionario de costumbrismos que son aquellas acciones que emplean ciertas personas astutas, hábiles, enredadoras y embaucadoras para obtener beneficios o ventajas de manera fácil y rápida. Es un término coloquial de uso frecuente en países como Colombia y Venezuela.
En esta ocasión, todo arrancó cuando la Superintendencia de Salud, motivada por la saturación de quejas e inconformidades por los malos servicios que los usuarios reportaban contra Coosalud, el recién nombrado Superintendente, Giovanny Rubiano, con suficientes argumentos dio a conocer el viernes 22 de noviembre la decisión del gobierno nacional de intervenir de manera administrativa y forzosa esta EPS, Coosalud.
La intervención permitió conocer que en diciembre de 2022, Coosalud EPS, actuó como garante o aval para un préstamo por la suma de 221 mil millones de pesos que les fue otorgado por el Banco Sudameris S.A a la empresa Coosalud Inversa S.A, una firma privada, particular, filial de Coosalud EPS, cuyo dueño y gerente es el señor Jaime González Montaño, quien al mismo tiempo es el Presidente y Gerente de la EPS Coosalud. Pero a finales de este agonizante 2024, en noviembre, y precisamente, dos días antes de la intervención forzosa por parte del gobierno a esta EPS ocurrida el 22 de noviembre, el Banco Sudameris le notificó a Coosalud Inversa S.A, la firma privada y particular del señor Jaime González, acerca del incumplimiento del crédito que 221 mil millones le había otorgado a tal empresa privada en diciembre de 2022 y donde Coosalud EPS era la garante, la que finalmente respondería por el pago del crédito en caso que Coosalud Inversa S.A, no cumpliera con el pago, como finalmente terminó ocurriendo.
Ese 20 de noviembre de 2024, dos días antes de ser intervenida Coosalud por parte de la Supersalud, como ya dije, el Banco Sudameris notificó a Coosalud Inversa, la firma particular de Jaime González y filial de Coosalud EPS, que debido al incumplimiento en el pago del crédito que 221.000 millones de pesos que le fue otorgado a esta empresa en diciembre de 2022, activaría la cláusula de aceleración para la recuperación de la deuda haciendo efectivo el cobro al garante, Coosalud EPS, “echando mano” a dineros públicos depositados en las cuentas de esta EPS y girados por el gobierno nacional para la atención de sus usuarios.
De Coosalud se dice que su origen parte de un grupo de líderes sociales y comunitarios del empobrecido barrio Olaya Herrera de la ciudad de Cartagena, que en el año 1994, hace 30 años, motivados e inspirados en la recién aprobada Ley 100 de 1993 impulsaron la creación de una Cooperativa de Salud que respondiera a las necesidades de atención en salud para las comunidades más vulnerables, especialmente, en la región Caribe de Colombia; especializándose en la atención a los usuarios vinculados al régimen subsidiado.
Siempre fue un fuerte rumor, y casi evidente hecho, que la política familia residente en Cartagena, los García Romero, ya venida a menos, terminaron apoderándose de esta Cooperativa de Salud, Coosalud, convirtiéndola en uno de sus fortines políticos y burocráticos; al punto que en Cartagena hasta llegaron a elegir Concejales como la ya fallecida, señora María Helena Gutiérrez.
Lo que no logramos entender es como a una Cooperativa de Salud como Coosalud EPS, nacida en el humilde barrio de Olaya Herrera en Cartagena, llegaron a su Junta personajes como Rafael Santos, y no precisamente el hijo de Diomedes, sino, el hermano de “Pachito” Santos, el ex vicepresidente de Uribe, y primo del ex presidente y Premio Nobel de Paz, Juan Manuel Santos; y Jaime Pastrana Arango, hermano del ex presidente Andrés Pastrana. Estos miembros de la Junta Directiva de Coosalud, entre otros, pusieron su visto bueno y su firma aprobando que el señor Jaime González Montaño, el gerente de Coosalud EPS, comprometiera los recursos públicos dirigidos a la atención de los usuarios para garantizar un crédito para su empresa privada Coosalud Inversa S.A. que por $221.000 le otorgó el Banco Sudameris y que finalmente incumplió y por el cual respondieron los recursos públicos de la salud, los recursos destinados para la atención de los usuarios del régimen subsidiado, los más pobres del sistema de salud.



