2024 el año de la convulsión política de Colombia. El presidente Petro con su trinadera, parecía una urraca. Trinó de todo. De lo Divino y lo humano. No se le escapó nadie, produciendo los respectivos tsunami. Que dicho de paso, es su propósito.
Por otro lado la economía del país estuvo buena para el presidente según él, pero los de la moto que echan la migaja de gasolina piensan otra cosa, debido a que de allí arranca la canasta familiar.
La violencia es innegable e inocultable que se arreció en el país. Los niños una vez más siguen siendo lastimosamente blanco del odio inexplicable que existe en Colombia. Los violentos actuaron una vez más sin escrúpulos y sin misericordia con la niñez colombiana. No se escaparon los de la ciudad ni los del campo.
La sequía ronda a Bogotá por la pésima planeación de todos los anteriores alcaldes, reventándole la «bomba» al actual. Lo que no sería justo, pero así sucedió.
La parálisis de obras en el ámbito nacional es lamentable, hasta el mismo presidente de la república reconoce la falta de ejecución. No supieron que hacer con el poder, como servir, se obnubilaron con tanto, cayendo de escándalo en escándalo, al punto que no se sabe que hay más, si escándalos del gobierno Petro o trinos del presidente. Eso ya es mucho decir.
Reconozcamos lo positivo, del año que en definitivas Petro marcó la pauta. De reconocer que ha hecho visible a los olvidados y atropellados de este país, así termine atropellándolos él mismo. Pero de que los visibilizó lo hizo. En buena hora, porque el poder estaba «escriturado» a una elite que en su mayoría es bastante abusiva. De allí que los abusos de Petro son decepcionantes. De que los ha cometido, lo ha hecho y a montón.
En fin un convulsionado 2024, donde sembramos esperanza con no muy positiva cosecha, pero igual la esperanza es lo último que se pierde, por ello en nombre de Dios y La Santísima Virgen, volvemos a sembrar esa o mayor esperanza en un feliz y próspero 2025 ¡Amén!
Cumplimiento.
En cumplimiento de la palabra y acuerdo entre mi persona y Santiago Alcalá Mugno, conforme a mi artículo periodístico de opinión, titulado «Pidiendo vía» publicado y difundido en el medio virtual 724 | Noticias, el 28 de febrero de 2024, manifiesto que no me constan los señalamientos realizados, en consecuencia, me retracto, por cuanto no me asiste certeza de que Santiago Alcalá Mugno, haga parte de una banda encargada de desvalijar al departamento de Sucre, tampoco me consta que haga parte comisional de nadie en particular, no le conozco camioneta alguna ni su potencial de riqueza.


