¿Qué lleva a una persona a arriesgar su vida por otra? ¿Fue un instinto de supervivencia compartido o un acto de solidaridad pura? ¿Se pudo evitar la tragedia que enluta a San Juan Nepomuceno?
Cinco hombres murieron en un lapso de once minutos. En esa fracción de tiempo, pasaron de ser rescatistas improvisados a víctimas de una sustancia química que aún no ha sido plenamente identificada. Todo sucedió en un tanque subterráneo de 3×3 metros en el barrio Pueblo Nuevo. ¿Cómo un intento de ayuda pudo convertirse en una cadena de muertes?
El primero en ingresar al tanque fue Fredy Enrique Torres Chamorro, de 52 años, quien realizaba una limpieza en la propiedad que adecuaba para su padre. Pero algo salió mal. ¿Qué sustancia comenzó a llenar el espacio? ¿Hubo alguna advertencia previa del peligro?
Los gritos de auxilio de Fredy alertaron a los presentes. Uno a uno, cuatro hombres decidieron bajar a socorrerlo: Álvaro Luis Torres Hernández (36), Alberto Rafael Velásquez Amador (33), Leopoldo López Hernández (45) y Carlos Daniel Posada Ríos (26 años). ¿Sabían el peligro al que se enfrentaban? ¿O el impulso de ayudar fue más fuerte que cualquier precaución?
Según testimonios, todos los que estaban alrededor querían ayudar, pero la tapa del tanque era muy pequeña. ¿De haber tenido otra estructura, se habría podido salvar a alguno de ellos?
Las autopsias confirmarán qué provocó exactamente la muerte de las cinco víctimas. Una hipótesis apunta a que se trató de un impermeabilizante usado para lavar el tanque. Pero, ¿por qué nadie alertó sobre el riesgo de inhalación? ¿Se contaba con medidas de seguridad adecuadas para este tipo de trabajo?
El desastre no solo cobró la vida de estos cinco hombres. Otras 22 personas resultaron afectadas por la exposición a la sustancia tóxica, muchas de ellas al intentar auxiliar a los rescatistas o simplemente por permanecer cerca del lugar. Algunas fueron trasladadas a centros médicos con síntomas de intoxicación, lo que evidencia la magnitud del riesgo presente en la zona.
- En contexto puede leer: LUTO EN SAN JUAN NEPOMUCENO | Cinco muertos y 22 intoxicados por inhalación de químico
Mientras tanto, el pueblo entero llora. Cuatro de los fallecidos eran familiares. Se dedicaban a la albañilería, a pintar, a oficios varios. Trabajadores incansables que, sin dudarlo, entraron al tanque para intentar salvar una vida. ¿Qué queda después de esta tragedia? ¿Cómo pueden evitarse nuevas muertes por desconocimiento de riesgos químicos?
El gobernador de Bolívar, Yamil Arana, ha manifestado sus condolencias y asegurado apoyo para esclarecer los hechos. ¿Se hará justicia o la investigación quedará en el olvido?

