Ser conscientes de que cada segundo que vivimos, es de los principales regalos que recibimos en nuestra historia de vida; al despertar de la rutina, que por lo general nos absorbe, este valioso tesoro es el tiempo.
Cuando llega la navidad, este tiempo se convierte para algunos en una maratón de compra de aguinaldos y reuniones, para otros es tiempo de oración y reflexión sobre lo vivido en el año, y cada postura es válida porque es nuestro tiempo, nuestra vida.
Si analizamos el significado de la palabra Navidad, es de origen latino y significa nacimiento, y a lo que apunto con tener presente este significado, es que no solo celebramos el nacimiento del Niño Jesús, también el renacer de nuestra propia vida, cada vez que nos acercamos a las actividades navideñas como la novena de aguinaldos, renace el compartir en la familia, renace el cantar juntos, orar juntos, pedir juntos, renace el creer que todo es posible…eso que llamamos en el lenguaje espiritual, fé.
En este tiempo de navidad recordemos renacer en la capacidad de amar en libertad de los prejuicios, de entender que el amor real es incondicional y nos llena de paz, plenitud y vida, nos recarga de energía y nos lleva a descubrir otros espacios y formas de ver la vida.
Que tus aguinaldos sean el renovar tu amor propio, que es la fé en ti mismo (a) y tus capacidades, acordémonos de resucitar las ganas de hacer las cosas que amamos con la pasión por el regalo de vivir. Que cada día que vivimos es un milagro, que podamos renacer en la gratitud real, que va mucho más allá de dar las gracias, es ser conscientes de todo lo poderoso que es reconocer todas las cosas hermosas de la vida.
Te reto a que a diario hagas una lista de mínimo 20 razones para agradecer, y veras cuan afortunado eres de existir, si nos enfocamos en lo positivo, esto nos viabiliza en fortalecernos en la capacidad para creer y para crear sin cargas innecesarias, lo que multiplica las posibilidades ver materializado eso que llamamos sueños.
Hagámonos responsables de invertir nuestro tiempo, nuestro mayor tesoro, en Renacer con una vida llena de plenitud y bienestar emocional en esta Navidad.





