Cuando escuchamos y luego observamos en los medios, que la inequitativa, corrupta, ineficaz y politiquera de la CREG, se reuniría en Sincelejo, otrora capital cebuista de Colombia, el próximo 3 de octubre del 2024, dizque para analizar la problemática de las tarifas de energía en la región, todos exclamamos… Ilusos, mil veces ilusos.
Y la razón es sencilla, nuestros políticos, ciudadanos del común y los maltratados y pocos empresarios que tenemos, saben a ciencia cierta cuál es el problema, y también tenemos claro que en la CREG está la solución, pero lo que tienen oculto y no lo expresan es que esta entidad está compuesta por representantes politiqueros y del sector multinacional empresarial que les interesa un pito la suerte de nuestros conciudadanos y mucho menos el eslogan “comemos o pagamos la luz”.
Para nuestra información, veamos quienes son los encargados de la tan cacareada comisión. En total son nueve miembros así: El ministro de Minas y Energía, quien la preside; el de Hacienda y Crédito Público; el director Nacional de Planeación y seis comisionados nombrados por el Presidente para un período de cuatro años. El 31 de marzo de 2023, el Presidente efectuó el nombramiento de los mal llamados expertos comisionados, Manuel Peña Suárez, Ángela María Sarmiento, Juan Carlos Bedoya y Adriana María Jiménez, y en abril del 2024 completó los seis con los nombres de Baisser Antonio Jiménez Rivera y Orlando Velandia Sepúlveda, es decir, Petro tiene el control total de las decisiones de dicho ente.
Retrotrayendo el cuento de la famosa reunión del 3 de octubre del 2024 en Sincelejo, Sucre, es necesario aclarar que dichas reuniones tienen como función la de dilatar las causas del problema, es lo que Gobierno y empresas de energía están realizando permanentemente, para colocar un somnífero a los usuarios y seguir maltratándonos con las elevadas tarifas a sabiendas que los que se encuentran en la junta saben perfectamente que se trata de la defensa de empresas privadas que no tienen sentimiento, corazón y mucho menos dolor por las penurias de los usuarios.
Qué fácil es, que el Estado o las mismas empresas asuman las deudas que nos dejaron las corruptas Electrificadoras con funcionarios y políticos que hoy se ríen del país, los mantenimientos, fugas y robos no nos las pueden facturar descaradamente y los consumos de los ex trabajadores que por asuntos legales sindicales no pagan consumo de energía, deben las nuevas empresas o el estado asumir esos costos y no en la facturación de los pobres de Colombia. Ya déjense de reuniones y estupideces, no aticen el fuego apagado…
En lo que calló el gobierno y la CREG cuando adjudicaron la prestación del servicio de energía para Bolívar, Cesar, Córdoba, Sucre y 11 municipios del sur de Magdalena al Grupo EPM, con su filial Afinia, es que no investigaron que Afinia era un despelote total, a pesar de que contaba aparentemente con una mayor capacidad de ejecución por hacer parte de ese Grupo antioqueño, pero, no tenía la capacidad de prestar el servicio y mucho menos de garantizar el recaudo, problema similar que se tuvo con Electricaribe y Electrocosta.
AFINIA, sigue retando a la CREG y a los consumidores, con facturaciones desproporcionadas y exageradas y el gobierno Nacional cómo Shakira, de reunioncitas en reunioncitas, sordo y mudo. Ésa empresa se burla de frente con las comunidades, facturan lo que se le da la gana y dejaron en el canasto del olvido las promesas politiqueras que mejorarían ostensiblemente el servicio, abarataría los costos y efectuarían mantenimientos controlados con inversiones de más de un billón de pesos en las regiones de su compromiso.
Pero como todo lo que sucede a éstos departamentos costeños, arruinados por los malos gobiernos y la corrupción, la “roya” nos cae “sin vaselina” y con susodichos expertos en corrupción galopante cuando nos engañaron con una copia de las actuaciones de Hidroituango, engaño detectado por la Contraloría General de la República al fallar en segunda instancia juicio de responsabilidad fiscal, contra exgobernadores de Antioquia Luis Alfredo Ramos y Sergio Fajardo, así como para Aníbal Gaviria exalcalde de Medellín quienes siendo directivos de Hidroituango, se confabularon con los ex gerentes de Empresas Públicas de Medellín (EPM), Juan Esteban Calle y Jorge Alberto Londoño de la Cuesta, legado que asimilaron excelentemente los de Afinia.
Cuando el 29 de septiembre de 2020 el expresidente Iván Duque les adjudicó a AFINIA la prestación del servicio público de energía para éste vasto sector de la costa atlántica, la duda fue general, ya que el mandatario le exigió a los nuevos distribuidores de energía eléctrica, que el segmento Caribe Mar operado por EPM con su filial AFINIA, debiera en primera instancia “ganarse la confianza de los más de 1,5 millones de clientes, maltratados por la extinta Electricaribe”. Lo anterior nunca sucedió…y entramos de Guatemala a Guatepeor…



