La tensión, la presión y la esperanza vuelven a encenderse esta noche en Cartagena de Indias. El fútbol internacional regresa al estadio Estadio Jaime Morón León con un partido que puede marcar el destino de Junior de Barranquilla en la Copa Libertadores.
El conjunto tiburón recibe al histórico Cerro Porteño por la cuarta fecha del Grupo F, en un duelo donde perder prácticamente significaría despedirse del sueño continental.
Las cuentas son claras dentro del camerino rojiblanco: no hay margen de error. Junior sabe que sumar de a tres es la única manera de mantenerse con vida en el grupo. Una victoria dejaría al equipo con cuatro puntos y todavía con opciones matemáticas de pelear por la clasificación a la siguiente ronda.
Por ello el técnico Alfredo Arias moverá piezas importantes buscando recuperar solidez defensiva y mayor equilibrio en la mitad del campo.
La ausencia confirmada de Jermein Peña obligó al entrenador a replantear el sistema defensivo. Junior volvería a una línea de cuatro defensores, dejando atrás el esquema con tres centrales. La principal novedad sería la inclusión de Yeison Suárez acompañando a Lucas Monzón en la zaga.
También reaparecen Joel Canchimbo y Kevin Pérez en la zona de volantes, mientras que en ataque toda la responsabilidad ofensiva recaerá sobre Guillermo Paiva y el experimentado Luis Muriel, quien carga con la ilusión de toda la hinchada rojiblanca.
El partido no solo representa una final anticipada para Junior. También significa el regreso de una noche internacional al Jaime Morón, escenario que volverá a recibir el ambiente, la presión y la emoción de la Copa Libertadores. La pelota rodará desde las 9:00 p.m. hora de Colombia bajo el arbitraje del chileno Piero Maza y esta vez, Junior no juega solo por tres puntos, juega por seguir respirando en América.



