En una contundente ofensiva contra las redes del narcotráfico transnacional, la Armada de Colombia propinó uno de los golpes más significativos del año en el Pacífico colombiano al incautar más de 5,8 toneladas de estupefacientes, entre marihuana y clorhidrato de cocaína, durante cuatro operaciones de interdicción marítima desarrolladas en aguas del Pacífico centro.
El resultado operacional dejó un balance de 5.782 kilogramos de marihuana y 44 kilogramos de cocaína decomisados, además de la captura de seis extranjeros —cuatro nicaragüenses y dos costarricenses— y la aprehensión de un menor de edad que era utilizado por las estructuras criminales para el transporte de la droga.
Las operaciones fueron posibles gracias a labores de Inteligencia Naval y al apoyo estratégico de un patrullero marítimo de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Comando Sur de los Estados Unidos (JIATFS), que permitió detectar el movimiento sospechoso de dos embarcaciones tipo “go fast” y una motonave tipo “corvina” utilizadas para el tráfico internacional de narcóticos.
Unidades del Grupo de Guardacostas del Pacífico desplegaron un rápido operativo de interdicción que culminó con la interceptación de las embarcaciones. Durante las inspecciones, las autoridades hallaron decenas de bultos con características propias de sustancias ilícitas ocultos en las motonaves.
Las embarcaciones y sus tripulantes fueron trasladados hasta la Estación de Guardacostas de Buenaventura, donde funcionarios del CTI de la Fiscalía General de la Nación practicaron las Pruebas de Identificación Preliminar Homologada (PIPH), confirmando la magnitud del cargamento ilegal.

De acuerdo con las autoridades, en la primera embarcación fueron hallados 1.099,5 kilogramos de marihuana; en la segunda, 1.558,4 kilogramos; en la tercera operación, 1.634,5 kilogramos de marihuana y cuatro kilogramos de cocaína; mientras que en el cuarto procedimiento se incautaron 1.490 kilogramos de marihuana y 40 kilogramos de clorhidrato de cocaína.
Las autoridades estiman que este contundente golpe evitó el ingreso de más de 62 millones de dólares a las finanzas de las organizaciones narcotraficantes y frenó la distribución de más de un millón de dosis de droga en mercados internacionales.
Los capturados y el material incautado fueron puestos a disposición de las autoridades competentes para su judicialización, mientras que el menor de edad quedó bajo protección de la Policía de Infancia y Adolescencia para el restablecimiento de sus derechos.
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