Mientras el gobierno de Petro respalda una marcha de apoyo con sus seguidores, esta parece ser una maniobra para desviar la atención de una crisis gubernamental que carece de resultados concretos.
Región del Caribe colombiano.- La indignación crece entre las leyendas deportivas de Colombia. Un grupo de 85 exatletas, quienes en su momento llevaron la bandera del país a lo más alto, enfrenta serios problemas económicos debido al incumplimiento en el pago de sus pensiones vitalicias. Entre ellos se encuentra Antonio Cervantes “Kid Pambelé”, el primer campeón mundial de boxeo que tuvo Colombia, quien recientemente hizo un llamado al Gobierno Nacional para exigir el desembolso desde su hogar en Turbaco, a 10 minutos de Cartagena de Indias.
Allí, desde su casa y acompañado de su hijo, José Luis Cervantes, «Pambelé» grabó un video en el que expone la difícil situación que atraviesa, al igual que muchos de estos deportistas, en su mayoría de 80 años y con problemas de salud. Para ellos, la pensión mensual no solo es un reconocimiento a su trayectoria, sino una fuente de ingresos fundamental para cubrir necesidades básicas, como cualquier otro ser humano.
Según informes de medios de comunicación y fuentes gubernamentales, el retraso en los pagos se debe a procesos administrativos engorrosos que han generado obstáculos burocráticos en la ejecución de los recursos. La asignación vitalicia fue establecida por la Ley 1389 de 2010 como un beneficio para los deportistas que, con su desempeño, le dieron gloria a Colombia. Sin embargo, el incumplimiento de esta norma ha generado preocupación y malestar entre los excampeones.
Además de «Pambelé», se encuentran figuras del boxeo como Sugar Baby Rojas, Miguel Maturana, Derby Pineda, Alfonso Pérez y José Sanjuanelo, así como beisbolistas como Isidro Herrera y Orlando “Ñato” Ramírez. También destacan otros nombres que han manifestado su incertidumbre.
El Ministerio del Deporte, liderado por Patricia Duque, aún no ha dado una explicación clara sobre los motivos de la demora ni ha presentado un plan de acción para solucionar la crisis. Mientras tanto, los ex deportistas continúan esperando el pago de los últimos tres meses, lo que ha puesto en riesgo su bienestar y ha obligado a algunos a recurrir a donaciones o al apoyo de amigos.
El presidente Gustavo Petro, a quien también se le dirigió el llamado, aún no se ha pronunciado sobre este tema, lo que ha generado críticas desde diversos sectores. Para muchos, esta situación es un reflejo del abandono estatal hacia quienes en su momento dieron todo por representar al país en competencias internacionales.
La demora en los pagos no solo vulnera los derechos de los ex deportistas, sino que también pone en entredicho el compromiso del Estado con el reconocimiento y la dignidad de quienes han hecho historia en el deporte colombiano. Diversos sectores han instado al Gobierno a agilizar los trámites y garantizar que este tipo de situaciones no se repitan.
El gobierno de Petro, mientras tanto, se concentra en una marcha de apoyo con sus seguidores, que parece ser una táctica de distracción para desviar la atención de una crisis gubernamental, cada vez más evidente, marcada por la falta de resultados. Esta situación se suma a otras problemáticas, como la no aprobación de proyectos clave en el Congreso, como la reforma laboral, y los reclamos de los ex deportistas. Solo es una parte de un problema mayor, que incluye también los déficits en salud, educación y empleo.

