Manizales, Caldas – La tranquilidad de padres y maestros se ha visto interrumpida por un brote preocupante del síndrome boca-mano-pie que se expande con rapidez entre menores de edad en el departamento de Caldas. Con corte a la semana epidemiológica 20, las autoridades sanitarias reportan 390 casos confirmados, lo que ha encendido las alarmas en los entornos escolares.
El 60 % de los contagios se concentran en la capital, Manizales (226 casos), seguida por Viterbo (65), San José (32) y Villamaría (27). La Dirección Territorial de Salud de Caldas (DTSC) confirmó que el virus afecta principalmente a niños en edad preescolar y de básica primaria, sectores donde el contacto físico es frecuente y el control epidemiológico más difícil de implementar.
“Cuando esto se presenta en jardines infantiles, la medida más razonable es el aislamiento domiciliario preventivo. Si el brote persiste, se cierran temporalmente los centros educativos entre 10 y 12 días”, aseguró Jorge Rubio Jiménez, subdirector de Salud Pública de la DTSC.
La convivencia estrecha en salones de clase ha convertido a los colegios y jardines en auténticos focos de contagio, lo que ha llevado a varias instituciones a activar protocolos de emergencia. El síndrome, altamente contagioso aunque de evolución benigna, se transmite por contacto directo con fluidos y superficies contaminadas, lo que agrava la situación en espacios con alta interacción infantil.
¿Qué es el síndrome boca-mano-pie?
El médico pediatra Mauricio Ocampo Gutiérrez explicó que se trata de una enfermedad viral, autolimitada, que genera síntomas como:
- Fiebre leve
- Malestar general
- Pérdida del apetito
- Vesículas en palmas, plantas de los pies y úlceras en la boca
- En algunos casos, lesiones en glúteos
“No suele requerir tratamiento específico, más allá del control de fiebre e hidratación. Pero es vital evitar la exposición de otros niños”, aclaró el especialista.
Las autoridades de salud recomiendan a los padres no enviar a los niños con síntomas al colegio, reforzar el lavado frecuente de manos y acudir al médico ante cualquier signo sospechoso. Aunque es poco común, también se han reportado casos en adolescentes y adultos, por lo que la alerta se extiende a toda la comunidad educativa.



