Ocho capturados, varios de ellos miembros de una misma familia, marcó el fin de una estructura criminal que operaba en zonas urbanas y rurales del municipio.
En un operativo contundente contra el microtráfico, la Policía Nacional en el departamento de Caldas desarticuló al Grupo criminal conocido como “Los Demon’s”. Ocho de sus integrantes fueron capturados —siete por orden judicial y uno en flagrancia— en una operación desarrollada en el marco de la estrategia “Caldas Avanza Más Seguro”.
Durante ocho meses de investigación liderada por la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN), en coordinación con la Seccional de Inteligencia Policial y la Fiscalía General de la Nación, se logró establecer que esta red criminal tenía al menos tres años de existencia y generaba ingresos mensuales cercanos a los 30 millones de pesos por la distribución de marihuana, bazuco, base de coca y 2CB.
Las seis diligencias de allanamiento y registro se realizaron en sectores estratégicos de Viterbo, incluyendo los barrios Obrero, Centro, La 14, Almendros y la vereda Santa Teresa.
Entre los capturados figura alias “Nácaro”, señalado como el cabecilla de la organización, y su núcleo familiar más cercano: su hermano alias “Rey” —detenido en flagrancia— y la esposa de este último, alias “Mama”, quien también haría parte activa de la estructura delictiva.
Otros miembros aprehendidos fueron alias “Jeanca”, “Michel” y “Matius”, capturados en el barrio Obrero; alias “Mono Loco”, en Almendros; y alias “Chucha”, en el barrio Centro, todos ellos presuntamente encargados de funciones logísticas y de distribución de estupefacientes.
En el operativo también se incautaron: 1.500 gramos de marihuana, 60 gramos de bazuco, 7 teléfonos celulares, 1 motocicleta, 1 gramera digital y $300.000 en efectivo, elementos estaban directamente relacionados con la actividad ilícita del grupo.
Según las autoridades, algunos de los capturados ya contaban con antecedentes por hurto y tráfico de drogas, lo que refuerza la hipótesis de reincidencia criminal. Tras ser presentados ante un juez de control de garantías, todos los implicados recibieron medida de aseguramiento intramural, debido a la gravedad de los hechos y la amenaza que representaban para la seguridad ciudadana.
La operación debilita de forma significativa el microtráfico en la región y se envía un mensaje claro a quienes persisten en estas conductas: “La institucionalidad no va a permitir que grupos criminales sigan envenenando a nuestras comunidades”, dijo un vocero policial.

