La mañana de este miércoles 26 de noviembre se vio interrumpida por un violento ataque sicarial en una zona concurrida del corregimiento de Bayunca, al norte de Cartagena. El hecho ocurrió a las 10:40 a. m., cuando la víctima, identificada como Lionard Moreno Blanco, conocida en la comunidad como ‘el Pepo’, se dirigía a una tienda para comprar alimentos.
En el momento en que intentaba cruzar una carretera, fue sorprendido por dos sicarios motorizados. El parrillero desenfundó un arma de fuego y le disparó repetidamente, provocándole la muerte inmediata. Los responsables huyeron a gran velocidad y, hasta ahora, no hay capturas ni identificación de los agresores. Las autoridades avanzan en la investigación para determinar quiénes son los homicidas y cuáles serían los móviles.
El crimen en Bayunca incrementa la preocupación ciudadana, pues se suma a otros dos ataques sicariales reportados en Cartagena en menos de un día, un panorama que eleva el nivel de alerta y evidencia una crítica escalada de violencia.
El primero de los casos ocurrió a las 11:00 a. m. del martes 25 de noviembre, cuando Brayan Andrés Silva, de 23 años, fue asesinado a tiros en una vía principal del barrio San Fernando.
Ese mismo día, a las 4:50 p. m., también en San Fernando, sicarios a bordo de una moto ingresaron a una tienda donde se encontraba Orlando Álvarez Vega junto a su tío. El parrillero se acercó directamente a la víctima y le disparó a quemarropa.
Orlando recibió varios impactos, dos de ellos en el abdomen. A pesar de que vecinos lo auxiliaron y lo trasladaron rápidamente a una Clínica cercana llegó sin signos vitales.
Con tres homicidios por modalidad de sicariato en menos de 24 horas, Cartagena enfrenta un nuevo episodio crítico de inseguridad. Las autoridades adelantan investigaciones paralelas para establecer si existe relación entre los casos o si responden a disputas entre estructuras criminales.
Mientras tanto, la comunidad de Bayunca y los barrios del suroriente permanecen en estado de incertidumbre, exigiendo mayor presencia policial y acciones contundentes para frenar la ola de violencia.

