La víctima fue atacada a plena luz del día en un sector comercial, en medio de una racha de homicidios que deja al menos siete muertos en cuatro días
La inseguridad sigue ganando terreno en Cartagena de Indias y ya no distingue entre civiles, comerciantes o miembros de la Fuerza Pública. Este miércoles 17 de diciembre, un policía de civil fue baleado durante un atraco mientras realizaba compras en una ferretería ubicada a un costado de la Avenida Crisanto Luque, cerca del barrio San Isidro, uno de los corredores más transitados del sur de la capital de Bolívar.
De acuerdo con información confirmada por la Policía Metropolitana, dos delincuentes que se movilizaban en motocicleta abordaron a la víctima con la intención de robarle el celular. Durante el forcejeo, los sujetos dispararon contra el uniformado, causándole dos heridas con un arma traumática, para luego huir con el teléfono móvil.
El hecho, ocurrido a plena luz del día y en una zona comercial, volvió a sembrar el miedo entre comerciantes y ciudadanos, quienes denuncian que los robos violentos se han convertido en una constante sin una respuesta efectiva que frene el accionar criminal.
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El uniformado herido fue trasladado en su propio vehículo hasta la sala de urgencias del Hospital Universitario del Caribe, donde recibe atención médica. Las autoridades confirmaron que su estado de salud no reviste gravedad, aunque el impacto psicológico del ataque ha generado indignación incluso dentro de la institución.
La Policía aclaró que el ataque ocurrió en medio de un atraco común, un dato que agrava la percepción ciudadana sobre la falta de control del delito. Tras el hecho, se activó un “plan candado” en sectores como El Bosque, Chile, Paraguay y Zaragocilla, apoyándose en cámaras de seguridad. No obstante, hasta el momento no se reportan capturas, lo que refuerza la sensación de impunidad.
- Una ciudad sitiada por la violencia: siete homicidios en cuatro días
Este nuevo caso se suma a una alarmante escalada de violencia que deja al menos siete homicidios en los últimos cuatro días, evidenciando un deterioro acelerado de la seguridad urbana.
El más reciente ocurrió el martes 16 de diciembre en el barrio Vista Hermosa, donde sicarios en moto asesinaron al comerciante José Ramón Hurtatis Perdomo, de 56 años, mientras se encontraba en la terraza de su carnicería. El ataque, perpetrado a las 4:00 de la tarde, generó pánico entre residentes y comerciantes del sector.
Minutos antes, otro crimen sacudió el sector de San Pedro y Libertad, en el Callejón de Las Rosas, donde fue asesinado Cristian David Cabrera Puerta, de apenas 23 años, también por sicarios en motocicleta.
La sucesión de atracos, ataques armados y homicidios ha encendido las alarmas en distintos barrios, donde la ciudadanía reclama acciones contundentes, resultados visibles y una estrategia real contra el crimen, más allá de operativos reactivos que no logran frenar la violencia.
Mientras tanto, la ciudad permanece bajo el miedo, con delincuentes actuando sin distinción de hora, lugar o víctima, en un escenario que deja en evidencia una crisis de seguridad que parece fuera de control.



