Washington / Caracas. — Reportes atribuidos a fuentes oficiales de Estados Unidos y difundidos por un medio internacional señalan que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, habría sido capturado por fuerzas estadounidenses en una operación ejecutada en territorio venezolano, hecho que ha detonado una de las mayores crisis políticas, diplomáticas y militares en el hemisferio occidental en los últimos años. Washington sostiene que Maduro estaría “bajo arresto” y a la espera de un proceso judicial en suelo estadounidense, mientras el Gobierno venezolano denuncia una “agresión militar” y exige pruebas de vida del mandatario y de su esposa, Cilia Flores.
La situación se intensificó tras reportes de bombardeos, fuertes explosiones, sobrevuelo de aeronaves y fallas masivas en el suministro eléctrico en varias zonas de Caracas y otras regiones del país. Hasta el momento, no existe confirmación independiente sobre el paradero de Maduro ni sobre el alcance total de los daños o posibles víctimas. La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que el Ejecutivo desconoce la ubicación del jefe de Estado y calificó los hechos como una violación directa de la soberanía nacional.
En Estados Unidos, el anuncio provocó una reacción inmediata en el ámbito político. Sectores del Congreso cuestionaron la legalidad constitucional de la operación, mientras otros legisladores y funcionarios del Ejecutivo la enmarcaron dentro de las atribuciones presidenciales en materia de seguridad nacional. Altos cargos del Departamento de Estado describieron el episodio como un punto de inflexión en la prolongada crisis venezolana.
El propio presidente Donald Trump aseguró públicamente que Estados Unidos llevó a cabo “un ataque a gran escala contra Venezuela” y que Nicolás Maduro y su esposa fueron capturados y trasladados en avión fuera del país con apoyo de fuerzas del orden estadounidenses. Trump anunció que los detalles de la operación serían ampliados en una conferencia de prensa convocada en Mar-a-Lago.
Las detonaciones reportadas en la madrugada afectaron zonas civiles y militares de la capital venezolana, generando alarma entre la población. Autoridades de Caracas atribuyeron los hechos a una ofensiva militar extranjera y denunciaron ataques en varias regiones del país, mientras se activaban mecanismos de defensa nacional. Tras el anuncio de Trump, no se emitieron comunicados oficiales del Gobierno venezolano que confirmaran o desmintieran de forma directa la captura del mandatario.
La atención internacional se centra ahora en la verificación independiente de los hechos, la eventual presentación de Maduro ante autoridades judiciales estadounidenses —si se confirma su traslado— y la respuesta interna de los sectores políticos y militares en Venezuela. El desarrollo de estos acontecimientos podría redefinir el equilibrio diplomático y de seguridad en América Latina.
- ¿Quién es Nicolás Maduro?
Nicolás Maduro asumió la presidencia de Venezuela en 2013, tras la muerte de Hugo Chávez, luego de una elección ajustada. Desde entonces, ha sido el principal actor del poder político en el país.
Durante su mandato, Venezuela ha enfrentado una profunda crisis económica y social, marcada por hiperinflación, escasez de alimentos y medicinas, migración masiva y deterioro de los servicios públicos. Diversos gobiernos y organismos internacionales lo han señalado por presuntas violaciones a los derechos humanos, irregularidades electorales y vínculos con el narcotráfico, acusaciones que su administración ha rechazado de manera reiterada.
Con el respaldo de las Fuerzas Armadas y aliados internacionales, Maduro ha mantenido el control del poder, convirtiéndose en una de las figuras más controvertidas de América Latina. Los hechos reportados este jueves sitúan su gobierno en el momento más incierto desde el inicio de la crisis venezolana.

