La Armada de Colombia marcó un nuevo hito en su historia institucional con el ingreso, por primera vez, de seis mujeres colombianas a la Escuela Naval de Cadetes “Almirante Padilla” (ENAP), donde iniciaron su proceso de formación como futuras Oficiales de la Infantería de Marina. Este acontecimiento no solo representa la materialización de un sueño personal para las aspirantes, sino también un paso trascendental en la consolidación de una Fuerza Naval más incluyente, basada en el mérito, la disciplina y la vocación de servicio.
Las nuevas aspirantes hacen parte de un grupo de 165 jóvenes que arribaron a las instalaciones de la ENAP en Cartagena de Indias, luego de superar un riguroso proceso de selección liderado por la Dirección de Incorporación Naval. El contingente está integrado por 36 mujeres y 129 hombres, entre ellos un aspirante de nacionalidad panameña, en el marco de los acuerdos de cooperación vigentes entre la República de Colombia y la República de Panamá.
En compañía de sus familiares, los aspirantes participaron en el acto de protocolización que dio inicio oficial a su período de adaptación naval militar, una fase de aproximadamente tres meses en la que se fortalecen las bases físicas, académicas y doctrinales propias de la vida naval. Superada esta etapa, comenzarán su formación por singladuras en las diferentes modalidades: Cadete Naval Regular, Cadete Regular de Infantería de Marina, Cadete Profesional de Infantería de Marina y Cadete del Cuerpo Administrativo.
El Contralmirante John Henry Ruiz Murcia, director de la Escuela Naval de Cadetes, resaltó el significado histórico de este ingreso y subrayó el avance institucional en materia de equidad y liderazgo: “Celebramos este paso trascendental para la Armada de Colombia. Se continúan abriendo caminos para la mujer con mérito, disciplina y liderazgo, hasta el punto de contar hoy con almirantes que dirigen procesos estratégicos y comandantes que lideran unidades navales de alto impacto. Este hecho reafirma que las capacidades, el carácter y la vocación de servicio de un militar no tienen género, sino un profundo compromiso con la Patria”.
La incorporación de la mujer a la Oficialidad Naval se remonta a 1984, cuando la Armada de Colombia integró en la Escuela Naval de Cadetes al primer contingente femenino como Oficiales del Cuerpo Administrativo. Posteriormente, en 1997, se produjo un nuevo avance con el ingreso del primer grupo de mujeres como Oficiales Navales de línea.
Hoy, 57 años después de la graduación de la primera promoción de Oficiales de Infantería de Marina, la ENAP abre un nuevo capítulo al recibir, por primera vez, mujeres en esta exigente especialidad, considerada el brazo fuerte de la Institución.
Una de las aspirantes ya había prestado servicio militar voluntario en la Armada de Colombia, al integrar el cuarto contingente del año 2023, el cual también sentó un precedente histórico al incorporar por primera vez mujeres como Infantes de Marina Regular y Bachiller.

