Viajar con una mascota ya no es una excepción, sino una práctica cada vez más común en Colombia. Perros y gatos ocupan hoy un lugar central en los hogares y en las dinámicas familiares, lo que también se refleja en la planificación de vacaciones y traslados. De acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), al cierre de octubre de 2025 el 67 % de los hogares colombianos convivía con al menos una mascota, un crecimiento sostenido que evidencia una mayor conciencia sobre la tenencia responsable, pero que también plantea retos en materia de salud preventiva animal, especialmente cuando se proyectan viajes dentro o fuera del país.
Más allá de preparar equipaje, alimento o juguetes, viajar con mascotas implica cumplir rigurosamente con esquemas de vacunación y desparasitación actualizados. Estas medidas no solo protegen la salud del animal durante el trayecto y en el lugar de destino, sino que también reducen el riesgo de transmisión de enfermedades a otras mascotas y a las personas. En Colombia, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) exige certificados sanitarios que acrediten la vacunación —en especial la antirrábica— y los tratamientos antiparasitarios recientes para autorizar la salida o el ingreso de perros y gatos al territorio nacional.
“La vacunación y la desparasitación no son simples trámites administrativos. Son herramientas esenciales de prevención que protegen la salud animal y la salud pública. Enfermedades como la rabia o las parasitosis pueden tener consecuencias graves si no se controlan oportunamente”, advierte Dadilde Carvajal, médica veterinaria y gerente técnica de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en Colombia.
Incluso para viajes nacionales, los expertos recomiendan verificar que todos los esquemas sanitarios estén vigentes y contar con la documentación correspondiente. En ese sentido, MSD Salud Animal en Colombia comparte cinco recomendaciones clave que todo tutor responsable debe considerar antes de desplazarse con su mascota:
- Verificar el esquema de vacunación completo. Es fundamental que perros y gatos cuenten con las vacunas requeridas y vigentes, que los protejan frente a enfermedades como parvovirosis, moquillo, leptospirosis y rabia, de acuerdo con la normativa del destino.
- Actualizar la desparasitación interna y externa. Los viajes exponen a las mascotas a entornos nuevos —campo, playa o montaña— donde proliferan parásitos como pulgas y garrapatas, vectores de múltiples enfermedades. Por ello, se recomienda aplicar tratamientos antiparasitarios con respaldo científico y bajo la orientación de un médico veterinario.
- Solicitar el certificado sanitario oficial. Para viajes internacionales, y en algunos casos nacionales, es obligatorio contar con un certificado expedido por un veterinario autorizado, en el que consten las vacunas y desparasitaciones aplicadas, con fechas y datos técnicos específicos.
- Consultar los requisitos del país o región de destino. Cada país puede exigir condiciones adicionales, como vacunas específicas, tratamientos complementarios o incluso periodos de cuarentena. Informarse con antelación evita contratiempos de última hora.
- Planificar con tiempo las visitas al veterinario. Algunas vacunas, como la antirrábica, deben aplicarse con varios días de anticipación al viaje para que sean válidas ante las autoridades sanitarias, lo que exige una programación cuidadosa.
“La salud preventiva al día no solo cumple con las exigencias sanitarias, también brinda tranquilidad al tutor y mayor bienestar a la mascota durante el desplazamiento. La tenencia responsable implica anticiparse y garantizar que cada viaje sea una experiencia segura y positiva”, subraya Carvajal.
En el caso de viajes aéreos, es igualmente indispensable consultar con la aerolínea los requisitos específicos: características de la transportadora, identificación del animal, condiciones de alimentación y documentación exigida, como la cartilla de vacunación y el certificado de sanidad o de buena salud.
Finalmente, los especialistas recomiendan asesorarse siempre con un médico veterinario y consultar a las entidades oficiales de sanidad animal para conocer la normativa vigente. Planificar con tiempo y cumplir con los protocolos sanitarios no solo evita sanciones o contratiempos, sino que garantiza que el viaje con el compañero de cuatro patas sea seguro, responsable y libre de riesgos para todos.




