La música popular colombiana atravesó uno de sus fines de semana más dolorosos tras la repentina muerte de Yeison Jiménez, quien falleció a los 34 años en un trágico accidente aéreo ocurrido en Boyacá. Los que estaban destinados a ser conciertos festivos se transformaron, casi de manera espontánea, en escenarios de duelo colectivo, donde artistas y público rindieron homenaje a un hombre que dejó huella no solo por su talento, sino por su calidad humana.
El siniestro se registró en la tarde del sábado 10 de enero, cuando la avioneta en la que se movilizaba el cantante junto a cinco integrantes de su equipo se precipitó entre Paipa y Duitama. Las autoridades confirmaron que no hubo sobrevivientes. La noticia se propagó con rapidez y sacudió profundamente al mundo artístico, donde Yeison Jiménez era considerado un colega cercano, solidario y respetado.
Desde ese momento, las redes sociales se inundaron de mensajes de dolor, incredulidad y gratitud. Sin embargo, fue en los escenarios donde el adiós tomó una dimensión aún más íntima y conmovedora.
- Luis Alfonso se quebró a en Duitama
En Duitama, Boyacá, el concierto de Luis Alfonso se convirtió en uno de los momentos más desgarradores del fin de semana. Antes de interpretar una sola canción, el artista se quitó el sombrero, guardó silencio y dedicó su presentación a la memoria de Yeison Jiménez.
Cuando comenzaron a sonar los acordes de Ni tengo, ni necesito, la emoción lo desbordó. Luis Alfonso dio la espalda al público, rompió en llanto y no pudo continuar. Tras varios intentos fallidos, pidió al público que cantara por él. Las imágenes, que rápidamente se viralizaron, mostraron a un artista quebrado, despidiendo no solo a un colega, sino a un amigo.
- Pipe Bueno: “Que este coro le llegue hasta el cielo”
En Flandes, Tolima, Pipe Bueno también detuvo su show para rendir tributo al cantante fallecido. Desde el escenario, con voz entrecortada, invitó al público a entonar un último coro “para que le llegue hasta el cielo”.
Recordó la sonrisa permanente de Yeison Jiménez, su entrega al trabajo y el amor que sentía por su equipo. “Se fue físicamente, pero su música y su legado se quedan con nosotros”, expresó, mientras miles de asistentes acompañaban el homenaje con luces encendidas y aplausos prolongados.
- Jessi Uribe: respeto más allá de la competencia
Otro de los homenajes más sentidos ocurrió durante el concierto de Jessi Uribe. Visiblemente afectado, habló de la relación que tuvo con Yeison Jiménez, marcada —según dijo— por una competencia sana y un profundo respeto mutuo, pese a que muchos los catalogaban como rivales del género.
Entre lágrimas, pidió un aplauso para su colega y anunció que interpretaría una canción especial en su honor, asegurando que ese momento quedaría grabado para siempre en su memoria.
- Silvestre Dangond, un adiós desde el vallenato
Desde Manizales, Caldas, Silvestre Dangond también se sumó al tributo. El vallenatero interrumpió su espectáculo para reflexionar sobre la fragilidad de la vida y el vacío que deja la partida de artistas que marcan una generación.
Con palabras serenas y profundas, invitó al público a valorar el tiempo, a sanar rencores y a vivir con mayor conciencia. Su mensaje, dirigido tanto a los asistentes como a Yeison Jiménez, cerró en medio de un silencio respetuoso y un aplauso cargado de emoción.

Más allá de cifras, premios o reproducciones, el adiós colectivo a Yeison Jiménez evidenció el lugar que ocupaba en el corazón de sus colegas y del público. Su partida dejó un vacío irreparable, pero también confirmó que su voz, sus canciones y su historia seguirán vivas en cada escenario donde hoy, entre lágrimas, la música popular colombiana aprendió a despedir a uno de los suyos.




