El gobernador de Bolívar Yamil Arana Padauí, solicitó de manera urgente la intervención de la Superintendencia Nacional de Salud frente al reiterado incumplimiento de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) en el pago de sus obligaciones con las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS).
La situación afecta de forma crítica la operación de varios hospitales públicos del departamento, particularmente la Clínica Maternidad Rafael Calvo, uno de los centros asistenciales más importantes de la región.
El mandatario departamental advirtió que, pese a los esfuerzos financieros realizados por el Gobierno de Bolívar para sanear las finanzas del centro asistencial, la falta de giros por parte de las EPS amenaza la estabilidad institucional y el cumplimiento de los compromisos salariales con el personal de salud. “Hemos hecho un gran esfuerzo ejecutando un plan para dejar a la Maternidad Rafael Calvo sin deudas. Ya pagamos cerca del 50% y vamos bien, pero si las EPS no les giran a las IPS, no hay plan de saneamiento que valga”, afirmó Arana.
El gobernador subrayó que sin flujo oportuno de recursos, cualquier estrategia de recuperación financiera pierde viabilidad.
La preocupación también fue expresada públicamente por el gobernador a través de su cuenta oficial en la red social X: “Si las EPS no le pagan a los hospitales públicos, estos no tienen cómo pagarle a sus trabajadores. Señores @Supersalud requerimos su atención y que por favor actúen”.
Arana fue enfático en que la problemática no es coyuntural sino estructural, señalando que las IPS públicas asumen los procedimientos más complejos y de mayor costo, mientras que múltiples EPS incumplen sistemáticamente con sus obligaciones financieras. “Siempre es el mismo cuento. Así no se puede”.
El gobernador cuestionó directamente la responsabilidad de las EPS frente al sostenimiento del sistema de salud y la garantía de derechos laborales del talento humano: “¿Hasta cuándo? ¿Cómo hacemos para cumplir con los compromisos salariales de nuestros trabajadores si quienes deben pagar no lo hacen?”.
La advertencia pone en el centro del debate el flujo de recursos en el sistema de salud colombiano, en un momento en el que varios hospitales públicos del país enfrentan dificultades similares.





