La tradición culinaria volvió a encender los fogones en San Juan Nepomuceno, Bolívar, con la realización del Festival del Frito, una cita cultural que reunió a miles de asistentes alrededor de los sabores ancestrales y las expresiones artísticas que definen la identidad del territorio.
La jornada, que da continuidad a la ruta gastronómica departamental, convirtió calles y plazas en un escenario vivo de memoria colectiva. Desde tempranas horas, el aroma de empanadas, carimañolas, arepas de huevo y buñuelos marcó el inicio de una programación que integró cocina tradicional, música y diálogo cultural.
Más que un evento gastronómico, el festival se consolida como un espacio de reivindicación patrimonial. Las matronas, portadoras de saberes transmitidos de generación en generación, fueron protagonistas de un conversatorio en el que compartieron técnicas, historias y reflexiones sobre la importancia de preservar la cocina tradicional como parte esencial de la identidad local.
Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje póstumo a la matrona Otilia Romero, reconocida por su compromiso con la preservación de las recetas y prácticas culinarias del municipio. Su legado, evocaron familiares y participantes, trasciende la cocina y se convierte en símbolo de resistencia cultural y orgullo comunitario.
La programación incluyó presentaciones folclóricas y muestras artísticas que resaltaron el talento local, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la integración entre generaciones. La música y la danza acompañaron cada instante, reafirmando el carácter festivo de un encuentro que va más allá del paladar.
El evento contó el respaldo de la Gobernación de Bolívar y el Instituto de Cultura y Turismo de Bolívar, entidades que destacaron la importancia de estas iniciativas para salvaguardar el patrimonio inmaterial y dinamizar la economía local a través del turismo cultural.
La celebración forma parte de una ruta gastronómica que recientemente tuvo una exitosa edición en María la Baja, fortaleciendo el intercambio cultural entre municipios y posicionando al departamento de Bolívar como referente de tradición culinaria en la región Caribe.





