En una de las decisiones más contundentes en materia de seguridad para el sur de Bolívar en los últimos años, el Ministerio de Defensa Nacional anunció el despliegue inmediato de 86 nuevos policías, 600 soldados y la construcción de dos bases militares estratégicas, en una ofensiva directa contra las estructuras criminales que operan en la región.
El anuncio se realizó durante una mesa estratégica de seguridad en Santa Rosa del Sur, donde autoridades nacionales, departamentales y locales evaluaron la situación de orden público y definieron acciones concretas para recuperar el control territorial.
La llegada de 86 uniformados permitirá ampliar la cobertura institucional en municipios priorizados, fortalecer labores de prevención y mejorar la capacidad de reacción ante hechos delictivos.
Además, se confirmó el robustecimiento operativo del GOES (Grupo de Operaciones Especiales) y del GAULA, unidades clave en la lucha contra la extorsión, el secuestro y otras modalidades criminales que han afectado a comerciantes, transportadores y comunidades rurales.
Las autoridades señalaron que el objetivo es impactar directamente las finanzas y la capacidad operativa de organizaciones ilegales que disputan corredores estratégicos del departamento.
En el componente militar, el anuncio eleva significativamente la presencia de la Fuerza Pública en la zona: 600 nuevos soldados serán desplegados en áreas rurales y puntos neurálgicos del sur de Bolívar, considerados claves para el control de movilidad y abastecimiento.
Como parte del plan, se construirán dos nuevas bases militares: una en Magangué y otra en el corregimiento de Las Lobas. Estas infraestructuras permitirán reducir tiempos de respuesta, fortalecer operaciones ofensivas y consolidar presencia permanente en sectores históricamente vulnerables.
Fuentes oficiales indicaron que la estrategia busca cerrar espacios a economías ilegales y consolidar corredores seguros para la población civil.
La Gobernación de Bolívar destacó que estas decisiones representan “una señal clara de mayor presencia del Estado en el territorio”, subrayando que habrá apoyo administrativo y logístico para garantizar que los refuerzos se traduzcan en resultados visibles.
La articulación entre Fuerza Pública, autoridades judiciales y administraciones municipales será clave para sostener la ofensiva y garantizar que el aumento de pie de fuerza se refleje en reducción de delitos, mayor movilidad y confianza ciudadana.
El sur de Bolívar, una zona estratégica y históricamente afectada por dinámicas de violencia y economías ilícitas, entra ahora en una nueva fase de intervención institucional. La apuesta es clara: recuperar el control, proteger a la población y restablecer la autoridad del Estado en cada rincón del territorio.





