Lo que comenzó como una simple discrepancia sobre una encuesta terminó destapando algo mucho más inquietante: una avalancha de ataques anónimos, blogs de dudosa procedencia y perfiles digitales que, desde el anonimato, parecen dedicados a golpear a todo aquel que se atreva a cuestionar el poder en Cartagena.
El mes pasado publiqué dos columnas acerca de la encuesta elaborada por el Centro Nacional de Consultoría (CNC), en la que indicaban que el alcalde Dumek Turbay tenía un 83,3 % de favorabilidad, lo que estaba en contravía con lo que la organización Cartagena Cómo Vamos había reportado un mes antes.
En una de las notas develé que Luis Adolfo Payares Altamiranda había sido la persona que encargó dicha encuesta y cuestioné de dónde había sacado el dinero para pagarla y la motivación para encargarla, siendo que él es actualmente contratista del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF-CPS-247767-2026-SEN) y excontratista de la Escuela de Gobierno de la Alcaldía de Cartagena (CD-ESCGOB-5809-2025).
La otra nota fue mi contestación a una absurda solicitud de rectificación y eliminación de la nota que me presentó el CNC, de la cual sigo sospechando que, posiblemente, fue un encargo del alcalde Turbay Paz, a través de Payares Altamiranda, como estrategia de control de daños. Les salió el tiro por la culata.
Parece que Payares Altamiranda está dolido, ya que, desde entonces, me cuenta un periodista conocido que Luis le ha enviado (vía WhatsApp) varios escritos alusivos a mí provenientes de un blog llamado “Corrupción al día Colombia y Cartagena”, del cual yo no tenía conocimiento. Es así que este fin de semana emprendí la tortuosa tarea de revisar el contenido del blog.
A la fecha han publicado 76 escritos con información difamatoria de todo aquel que cuestione la gestión de Dumek Turbay. El blog es, en realidad, una página de chismes mezclados algunas veces con falacias de autoridad y usando inteligencia artificial. Con decirles que hay una publicación alusiva a una señora que dizque no había pagado diez mensualidades en el colegio Gimnasio Mompiano, donde estudiaba su hija. La Negra Candela le quedó en pañales.
Entre los personajes objeto de sus diatribas están, entre otros: Edwin Díaz Pájaro, José Rodríguez, Lia Margarita Muñoz, los hermanos Álvaro y Gustavo Morales, Álvaro Méndez, Vicente Arcieri, Pablo Bustos, William Dau, Uriel de Arco, Sebastián Blanco, Luis Carlos Vélez, Gina Caballero, Jovanny Bustos, Jassir Eljach, Robinson Rada, Jacqueline Perea, Judith Pinedo, la OIAC, Jhorland Ayala, Jaime Bonet Morón, Juan Yacamán, Javier Julio Bejarano y mi persona.
De Javier Julio han escrito unas nueve veces, seguido de mí con siete; y Edwin Díaz Pájaro y William Dau con cuatro. Además, tienen un interés marcado por el tema de la nueva Junta de Acción Comunal de Crespo. No vaya a ser que Rodolfo Díaz Wright, quien aboga por ella, sea parte de la cofradía de los chismosos y difamadores escondidos en el anonimato. Amanecerá y veremos.
Los nombres de los supuestos ‘columnistas’ son realmente seudónimos, entre los que están (en paréntesis se da el número de publicaciones): Rodrigo de Triana (26), Rafael Castillo Lagontería (1), Tomás Iriarte (10), Arturo Bochelli (4), Catalino Aljure (1), Pelayo Chacón (1), Juanita Barú (8), Lorenzo Gavilán (5), Apolinar Callejas (1), David de Logueira (2), Apolinar Moscote (4), Unidad Investigativa (1), Gustavo Vargas Puche (1), Redacción Corrupción al Día (1), Pedro Román Castillo (1), Carmelo Rodriguez Pozo (1), Laureano Buendía González (1) y Calixto Mendoza Villa (1). Algunas entradas no tienen autor (6).
Y miren quiénes son algunos de los seudónimos que quieren pasar como personas reales: Rodrigo de Triana que fue navegante español de la Edad Media; Pelayo Chacón, quien fue un beisbolista cubano muerto en 1971 y dirigió la selección Colombia de béisbol en los años 1940; Tomás de Iriarte era un poeta español fallecido en 1791; y Lorenzo Gavilán, Apolinar Moscote y Laureano Buendía son personajes de la novela Cien años de soledad.
El chiste de mal gusto no se acaba ahí. La mediocridad es tanta que en algunas columnas ‘Tomás de Iriarte’ —el poeta español que reencarnó como ‘Analista y Escritor Político’ para el blog— a veces firma como ‘Tomás Iriarte’ y en otras lo hace en inglés: ‘Thomas de Iriarte’. Pero la tapa es el multifacético ‘Rodrigo de Triana’.
El difamador estrella del blog en unos escritos aparece solo como ‘Rodrigo de Triana’, pero, como en el famoso meme de András Arató, cambia de camiseta dependiendo del tema: ‘Abogado’, ‘Doctor en Derecho Penal’, ‘Profesor Emérito de la Universidad Autónoma de México’, ‘Miembro del Consejo Consultivo de la ONU’, ‘Miembro honorario de la Escuela Italiana de Derecho Penal’, ‘Doctor en Derecho Internacional/Derecho Penal de la Universidad de Harvard’, ‘Doctor en Derecho Penal y Migratorio’ y ‘Abogado Penalista/Colombia-USA’.
Y hasta comete la osadía de colocar una dirección de correo electrónico (rdetriana82@gmail.com) para darle un aire de validez. Delirante. Y para rematar, desde el perfil de ‘X’ del ‘reputado’ blog, recientemente le contestaron al exalcalde William Dau, muy a la altura del contenido de sus publicaciones: «Rasquiña se lo culeó» y «Malparido delincuente hijo de la gran puta».
La semana pasada, desde un perfil de las plataformas Instagram y Facebook que se hace llamar ‘Portal Informativo Cartagena Política’, vinculado a Luis Alberto Muñiz Mosquera, se realizaron tres publicaciones en donde, entre otras afirmaciones difamatorias y temerarias, se asegura que hago parte de una estructura delictiva y que recojo dinero para calumniar.
Pues bien, al examinar las últimas publicaciones en el blog difamatorio ‘Corrupción al día Colombia y Cartagena’ y otra desde el perfil de este en la plataforma ‘X’, la temática coincide con las del ‘Portal Informativo Cartagena Política’. Saquen ustedes sus propias conclusiones.
Los ataques desde el Portal ‘Desinformativo’ Cartagena Política no es algo nuevo. En 2024, junto con su amiga Fany Pachón, Luis Muñiz comentaba en defensa de la reconocida calumniadora. Este año, Muñiz se la ha enfilado a varios jóvenes, entre los que están Eliot Tuberquia, Julieth Cuesta, Laura Machado y Sebastián Blanco. A este último incluso lo tilda, sin prueba alguna, de ‘difamador y calumniador’ en una de sus publicaciones, lo cual puede hacerlo acreedor a una acción legal si Sebastián se decide ir por esa ruta.
Y hay más. En un video que Sebastián Blanco publicó en Instagram, desde el perfil del portal cobardemente trataron de desmarcarse de la presencia de Luis Muñiz: «@portafoliof (perfil de Eliot Tuberquia) como te puedes dar cuenta no existe ni un contrato a nombre de este portal y si hablas de ese tal Luis ese man no tiene ni contrato activo» (sic).
No hay contrato con el portal ‘desinformativo’ y dudo que vaya a haber. Muñiz Mosquera fue contratista de la Alcaldía de Cartagena (CD-OAI-2685-2024) y actualmente trabaja para la Gobernación de Bolívar (DF-1264-2026) y eso es suficiente para cuestionarle.
Señor Muñiz Mosquera, es irrefutable que el portal ‘desinformativo’ es una caja de resonancia de las administraciones Turbay y Arana. Usted que es un tipo versado en el arte de la redacción, por favor, y sin «juapiar (sic)», explíquenos a todos aquellos que «no somos nadie y no hemos echo (sic) nada por la ciudad» la razón de su altruismo y devoción por los mandatarios que, coincidentemente, le dieron contratos. Tengo muchas más cosas que decirle, pero no quiero interferir tempranamente en las acciones legales que cursan en la actualidad en su contra y que serán tema para otra entrega.
Aprovecho la oportunidad para solicitarle a Luis Payares Altamiranda si podría confirmarme si está de acuerdo o no con todo el contenido difamatorio de las publicaciones que compartió por WhatsApp, para ver si tengo el placer de denunciarlo por la conducta punible de injuria y caluma indirectas.
Finalizo, por ahora, con el contenido una de las publicaciones que el blog difamatorio ‘Corrupción al día Colombia y Cartagena’, en donde aseveran que mis cuestionamientos a Dumek Turbay se deben a que estaba detrás de la realización de un manual de drenajes y que ese contrato, con un costo de dizque un millón de dólares, era para que se lo adjudicaran a la compañía para la que trabajo en EE.UU. Rematan diciendo que ese dinero iba usarlo para pensionarme.
Insisto, son tan torpes que da la casualidad que el tema del tal manual de drenajes fue parte del contenido del correo electrónico difamatorio que Fany Pachón envió a mi compañía en julio de 2024 y por lo cual está denunciada en la Fiscalía (cerca a la etapa de imputación de cargos). La única diferencia es que Pachón no mencionó que el contrato era para la compañía. Menos mal, porque se hubiera metido en un problema enorme acá en EE.UU.
Ojalá que los pusilánimes ‘columnistas’ del blog salgan a la luz para que experimenten lo que el equipo jurídico de una compañía como para la que trabajo puede hacer en vista de semejante calumnia. Quiero ver cómo los defiende en una Corte el distinguidísimo abogado penalista/de inmigración/internacionalista ‘Rodrigo de Triana’.
Ñapa
El 10Abr2026, la firma de abogados Torres y Asociados, que representa a Ronald José Serano Orozco, le envió una solicitud de rectificación a Eliot Tuberquia por su publicación del 04Abr2026. En el numeral uno del citado documento, afirman que Serrano Orozco «[…] estuvo vinculado a través de un voluntariado con el diario El Bolivarense desde el 20 de marzo de 2018 hasta el 24 de mayo de 2024 […]».
Veo varios problemas de argumentación en el documento, pero solo haré dos comentarios por respeto al proceso:
El primero es que, en la página 12 de la hoja de vida en formato SIGEP que Serrano Orozco presentó en el contrato DF-432-2026, hay un documento expedido el 10Jun2024 y firmado por Santiago Peñaranda, en donde certifican que Serrano se desempeñó como codirector editorial de El Bolivarense para las mismas fechas, que es como lo rotuló Tuberquia en su video: excodirector. Y parece que Serrano tuvo más roles, ya que su perfil de LinkedIn registra que fue coordinador de comunicaciones del 2018 al 2023. ¿Un voluntariado de más de seis años? ¿Voluntario, codirector o coordinador? Tendrá que aclararnos, porque, aunque no soy abogado, sí sé que una cosa es mentir en LinkedIn y otra muy diferente en un contrato público, dado que se configurarían varias conductas punibles.
Lo segundo es que, según el Secop II, el 12Mar2024 fue el inicio del contrato CD-ESCGOB-2521-2024, que Serrano celebró con la Escuela de Gobierno de la Alcaldía de Cartagena. Para esa fecha, no solo Serrano estaba vinculado con El Bolivarense, sino que las funciones específicas del contrato con la Alcaldía eran precisamente labores como comunicador social. Yo no sé ustedes, pero, desde el punto de vista ético, opino que hay un conflicto de intereses objetable. Este caso es muy parecido al de Jheivan Pinzón González, a quien desvincularon de Noticias Caracol (leer ‘Periodistas pagados por Alcaldía de Cartagena lustran la gestión de Dumek’ del 30May2024).
El anonimato puede servir para esconder nombres, pero no para borrar responsabilidades. Tarde o temprano, las firmas falsas, los insultos y las calumnias terminan encontrando un rostro y un estrado judicial. Y cuando eso ocurra, más de uno tendrá que explicar no solo lo que escribió, sino quién le pidió que lo hiciera.



