Tanquear un vehículo parece un acto automático, casi invisible dentro de la rutina diaria. Pero basta un segundo de distracción —un celular en la mano, un motor encendido o un descuido mínimo— para convertir una parada cotidiana en una situación de alto riesgo.
Cada día, miles de conductores visitan estaciones de servicio en Colombia sin imaginar que los vapores inflamables, la electricidad residual o la falta de atención pueden desencadenar incidentes evitables. Por eso, la Federación de Estaciones de Combustibles y Energéticos de Colombia (FECEC) impulsa de manera permanente el fortalecimiento del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), elevando los estándares operativos del sector y promoviendo una cultura preventiva que protege vidas.
Hoy, más que cumplir normas, las empresas del sector están diseñando entornos inteligentes que anticipan riesgos antes de que ocurran. Pero la seguridad no depende únicamente de la infraestructura: comienza con el comportamiento del conductor.
Con ese propósito, Primax Colombia comparte seis recomendaciones esenciales que pueden marcar la diferencia entre un trayecto seguro y un incidente inesperado:
1. Planear también es proteger
Antes de iniciar cualquier trayecto, trace su ruta de abastecimiento. Identificar con anticipación las estaciones de servicio en el camino no solo optimiza el tiempo, también reduce la improvisación y evita desvíos innecesarios que pueden exponerlo a situaciones inseguras.
2. El entorno también habla: escúchelo
Siempre que sea posible, evite tanquear en horarios de baja afluencia como la madrugada. Si debe hacerlo, elija estaciones bien iluminadas, con personal visible y actividad constante. La visibilidad es una forma silenciosa de protección.
3. El celular puede esperar; la seguridad no
El teléfono móvil es el principal distractor durante el abastecimiento. Una llamada o un mensaje pueden hacer que olvide apagar el motor o, peor aún, que intente arrancar el vehículo con la manguera conectada. Durante el tanqueo, el celular debe permanecer guardado.
4. Apagar el motor no es opcional
El calor residual del vehículo o una falla eléctrica pueden generar chispas en presencia de vapores inflamables. Apagar completamente el motor y las luces elimina uno de los riesgos más comunes y peligrosos.
5. La calidad del combustible también es seguridad
Elegir combustibles con aditivos de alta calidad no solo mejora el rendimiento del vehículo, también protege componentes críticos del motor. Opciones especializadas con certificaciones internacionales ayudan a reducir residuos, prevenir la corrosión y optimizar el desempeño del sistema.
6. Cuando el surtidor dice “basta”, escúchelo
El clic automático indica que el tanque alcanzó su capacidad máxima. Intentar llenar más allá de ese punto puede generar derrames o afectar los sistemas de emisiones del vehículo.
- Recomendación especial para motociclistas
Si conduce motocicleta, descienda siempre antes de abastecer combustible. La cercanía entre el depósito, el motor caliente y el cuerpo del conductor exige mayor margen de reacción ante cualquier derrame o emergencia.
Aplicar estas medidas no toma más de 10 segundos, pero puede evitar incidentes con consecuencias irreversibles. En un entorno donde cada segundo cuenta, la prevención deja de ser una sugerencia y se convierte en un acto de responsabilidad compartida.
Porque tanquear no debería ser un riesgo invisible,debería ser una rutina segura, consciente y sin sobresaltos. Entender la prevención es el primer paso para proteger lo que realmente importa: la vida.



