La educación inclusiva dejó de ser un discurso para convertirse en una realidad palpable en la Universidad de Cartagena. Con docentes capacitados, cursos adaptados, acompañamiento diferencial y estrategias contra la deserción, la institución fortalece un modelo educativo que busca garantizar que ningún estudiante se quede atrás.
Actualmente, cerca de 44 estudiantes con discapacidad reciben acompañamiento institucional, mientras más de 131 docentes han sido formados en inclusión, implementación del PIAR y Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), herramientas fundamentales para adaptar la enseñanza a las necesidades reales de los estudiantes.
Además, la Universidad puso en marcha un curso inclusivo de inglés dirigido a estudiantes con discapacidad visual y auditiva, desarrollado con intérpretes en Lengua de Señas Colombiana y metodologías adaptadas. La iniciativa nació tras identificar barreras en entornos virtuales y hoy se consolida como uno de los proyectos más innovadores en inclusión educativa en la región Caribe.
El Alma Mater también implementa sistemas de alerta temprana para detectar riesgos de deserción, protocolos de atención diferencial y estrategias de acompañamiento académico y psicosocial para poblaciones priorizadas, entre ellas víctimas del conflicto armado, comunidades étnicas, estudiantes neurodivergentes, migrantes y jóvenes provenientes de zonas rurales e insulares de Bolívar.
“Hoy la inclusión es un eje transversal de nuestra política institucional”, destacan desde la Universidad, donde distintas dependencias trabajan articuladamente para garantizar acceso, permanencia y graduación en igualdad de condiciones.
Como parte de esta apuesta, la estrategia “Nuevos Comienzos” ha permitido sensibilizar y formar docentes en prácticas pedagógicas inclusivas en distintas sedes y centros tutoriales de la institución.
A esto se suman 17 monitores académicos que apoyan procesos en áreas como matemáticas, inglés y lectoescritura, así como el programa de Tutores Pares, enfocado en fortalecer el aprendizaje colaborativo y la integración estudiantil.
La Universidad de Cartagena también avanza en la construcción de protocolos institucionales de atención preferencial e incluyente, diseñados a partir de grupos focales con estudiantes que han permitido identificar barreras físicas, sociales y académicas.
De esta manera se consolida una apuesta sostenida por una educación superior más humana, accesible e incluyente, alineada con los desafíos contemporáneos y las políticas del Ministerio de Educación Nacional.



