En menos de 72 horas, cuatro países han registrado fuertes movimientos telúricos. Filipinas vuelve a estremecerse tras el devastador sismo de hace tres semanas que dejó 81 muertos.
La intensa actividad sísmica que ha mantenido en alerta a varios países durante los últimos días sumó este viernes un nuevo episodio. Un terremoto de magnitud 6,5 sacudió el sur de Filipinas, en momentos en que Venezuela, Japón y Nicaragua también enfrentan una inusual seguidilla de movimientos telúricos que mantiene bajo vigilancia a las autoridades y organismos de emergencia.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo ocurrió a las 7:42 p. m. (hora local), con epicentro a unos 35 kilómetros al suroeste de José Abad Santos, en la isla de Mindanao, y a una profundidad de 52,4 kilómetros. Inicialmente fue calculado en magnitud 6,7, pero posteriormente fue ajustado a 6,5.
Las autoridades filipinas descartaron, por ahora, el riesgo de tsunami y señalaron que no existen reportes oficiales de víctimas o daños materiales. Sin embargo, la Oficina de Protección Civil advirtió que podrían registrarse réplicas en las próximas horas e instó a la población a permanecer alerta.
«Fue bastante fuerte, pero breve. Vimos cómo temblaba la mesa y algunas luces», relató a la agencia AFP Jerson Talahig, responsable de rescates del municipio de Santa María.
- Filipinas aún no supera la tragedia
El nuevo terremoto ocurre menos de tres semanas después del devastador sismo de magnitud 7,8 que golpeó la misma región de Mindanao, activó alertas de tsunami en el océano Pacífico y dejó un saldo oficial de 81 personas fallecidas, 31 desaparecidas y miles de damnificados.
Según las autoridades filipinas, más de 90.000 viviendas resultaron afectadas, de las cuales cerca de 17.600 quedaron completamente destruidas, mientras organismos de Naciones Unidas continúan apoyando las labores humanitarias en una región donde viven aproximadamente 27 millones de personas.
- Venezuela, Japón y Nicaragua también viven días de tensión
El terremoto en Filipinas se suma a una semana marcada por una intensa actividad sísmica en distintos puntos del planeta.
En Venezuela, dos poderosos terremotos registrados con apenas segundos de diferencia desencadenaron una emergencia humanitaria de grandes proporciones, con graves daños en infraestructura y miles de personas afectadas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
En Japón, la tierra tampoco ha dado tregua. Este viernes un sismo de magnitud 5,6 sacudió la región cercana al monte Fuji, pocas horas después de otro movimiento de 5,8 y apenas un día después de un terremoto de 6,9 que dejó varios heridos. A la amenaza sísmica se suma la llegada simultánea de dos tormentas tropicales que mantienen en alerta a millones de habitantes.
Por su parte, Nicaragua registró este viernes un terremoto de magnitud 5,1 frente a la costa del Pacífico. Aunque no dejó víctimas ni daños materiales, el movimiento volvió a generar preocupación en un país ubicado sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde ocurre cerca del 85 % de la actividad sísmica mundial.
- ¿Existe relación entre tantos terremotos?
La coincidencia de fuertes sismos en varios países durante la misma semana ha despertado inquietud y numerosas especulaciones en redes sociales. No obstante, expertos en geología explican que no existe evidencia científica de que estos terremotos estén conectados entre sí.
Cada uno ocurrió en sistemas de fallas tectónicas diferentes y responde a procesos geológicos propios de las placas donde se originaron. Sin embargo, la concentración de eventos en tan pocos días vuelve a recordar que la Tierra atraviesa una actividad permanente y que muchas de las regiones más pobladas del planeta se encuentran sobre zonas de alta amenaza sísmica.
Mientras continúan las evaluaciones en Filipinas, las autoridades de los cuatro países mantienen activos sus protocolos de emergencia ante la posibilidad de nuevas réplicas o eventos asociados a esta intensa actividad geológica.

