El hecho ocurrió hacia las 12:30 de la madrugada de este miércoles 2 de septiembre. La Policía confirmó que el lugar ya había sido atacado en julio y que, desde entonces, los uniformados fueron reubicados.
Cesar. — La violencia volvió a golpear una instalación de la Fuerza Pública en el departamento del Cesar. Hacia las 12:30 de la madrugada de este miércoles 2 de septiembre, las antiguas instalaciones de la Subestación de Policía de El Burro fueron objeto de un nuevo hostigamiento, aparentemente mediante el lanzamiento de artefactos explosivos, según informó oficialmente el Departamento de Policía Cesar.
El ataque provocó momentos de pánico y zozobra entre los habitantes de la comunidad, y volvió a poner en el centro del debate las condiciones de seguridad en esta zona del departamento, donde las autoridades reconocen la presencia e injerencia de estructuras armadas ilegales.
El episodio de esta madrugada no constituye el primer ataque contra estas instalaciones. De acuerdo con la Policía Nacional, el pasado 22 de julio de 2026, la antigua subestación fue atacada mediante el empleo de aeronaves no tripuladas —drones—, acción que ocasionó afectaciones en la infraestructura y dejó el inmueble en condiciones que obligaron a declararlo inhabitable.
Como consecuencia de aquel ataque, los uniformados que prestaban servicio en el lugar fueron reubicados. La seguridad del sector quedó bajo un esquema de coordinación entre la Policía Nacional y el Ejército, con el propósito de mantener la presencia institucional y garantizar la protección de la población.
El nuevo hostigamiento demuestra que, pese a que la instalación ya no se encuentra ocupada de manera permanente, el riesgo de nuevas acciones violentas contra objetivos de la Fuerza Pública continúa latente.
Hasta el momento, el comunicado oficial de la Policía no reporta personas heridas o fallecidas como consecuencia del ataque de esta madrugada, ni establece un balance definitivo sobre los daños que pudieron ocasionarse.
Las autoridades adelantan las investigaciones correspondientes para determinar cómo ocurrió el hostigamiento, establecer sus responsables y recopilar elementos que permitan llevar a los autores ante la justicia.
La Policía Nacional indicó que dispone de sus capacidades de inteligencia e investigación criminal para avanzar en el esclarecimiento del hecho.
Dentro del contexto de seguridad de esta jurisdicción, la institución señaló la presencia e injerencia del Frente Camilo Torres Restrepo del ELN. No obstante, esta referencia territorial no significa una atribución individual de responsabilidad por el ataque de esta madrugada, mientras las autoridades no concluyan las investigaciones.
El caso de El Burro vuelve a evidenciar uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la Fuerza Pública en diferentes regiones del país: el empleo de drones y artefactos explosivos como herramientas para hostigar instalaciones y posiciones institucionales.
La modalidad representa un reto adicional para las autoridades, especialmente en zonas rurales donde las distancias, las condiciones geográficas y la presencia de grupos armados dificultan las labores de vigilancia y reacción.
En El Burro, además, el hecho adquiere una particular relevancia porque ocurre semanas después de un ataque que ya había obligado a abandonar las instalaciones por razones de seguridad.
La Policía Nacional rechazó el nuevo acto violento y reiteró su compromiso con la seguridad y la convivencia de los habitantes de la zona. La institución también pidió a la ciudadanía suministrar cualquier información que pueda contribuir a identificar a los responsables.
